Si tienes una suscripción a Microsoft 365 para tu empresa, es hora de revisar el presupuesto. La integración de herramientas de Inteligencia Artificial como Copilot ya tiene precio, y la jugada ha despertado las sospechas de las autoridades de competencia en Europa.
Se acabó la fiesta de la IA de prueba. Microsoft ha decidido que es el momento de rentabilizar su brutal inversión en inteligencia artificial generativa, y lo va a hacer directamente a través de las cuotas mensuales de su suite ofimática. Desde el pasado 1 de julio, Microsoft 365 ha aplicado una subida de precios que alcanza hasta el 13% en sus planes empresariales.
La compañía de Redmond justifica este subidón afirmando que el coste extra responde a las «mejoras en la inteligencia artificial». Sin embargo, imponer esta tecnología por defecto y cobrar por ella no está convenciendo a todo el mundo, especialmente a los organismos reguladores del viejo continente.

La excusa de la IA: Así quedan los nuevos precios
Microsoft atribuye este incremento a la integración directa de funciones ampliadas de Copilot Chat, lo que ofrece a los usuarios acceso a los agentes de IA integrados en Word, Excel y PowerPoint. A esto se le suman mejoras en Defender e Intune (para seguridad y gestión de equipos).
El impacto en la factura queda de la siguiente manera:
- Business Basic: Pasa de 6 a 7 euros por usuario al mes (se compensa ligeramente añadiendo 50 GB de almacenamiento extra en el buzón de correo).
- Business Standard: Escala hasta los 14 euros mensuales (también recibe los 50 GB adicionales).
- Business Premium: Alcanza los 22 euros por usuario al mes.
- Planes Enterprise (E3 y superiores): El plan Office 365 E3 sufre una subida del 13% para situarse en 26 euros, mientras que las ediciones más robustas de la suite rompen la barrera de los 60 euros por usuario.

Para PROs: El impacto financiero (OPEX) y el choque regulatorio
Aunque hablar de uno o dos euros por usuario pueda parecer calderilla, a nivel de infraestructura IT corporativa el golpe a los gastos operativos (OPEX) es contundente. Una empresa estándar con 500 empleados bajo el plan E3 pasará de pagar 18.000 a 19.500 euros mensuales. Esto se traduce en un sobrecoste de 18.000 euros extra al año a cambio de unas herramientas de IA que, en muchos casos, la empresa ni siquiera ha solicitado o implementado en su flujo de trabajo.

Aquí es donde entra la fricción legal. La autoridad de competencia de Italia ya ha abierto una investigación oficial contra Microsoft por presuntas prácticas comerciales desleales. El organismo italiano sostiene que la tecnológica ha introducido con calzador herramientas como Copilot y Designer, trasladando automáticamente a los clientes a planes más caros sin ofrecerles la información suficiente para tomar una decisión informada. Al obligar a los usuarios a cancelar activamente esta migración para evitar el cobro, el regulador considera que se ha vulnerado su libertad de elección contractual.
¿Qué pasa con los usuarios domésticos?
La buena noticia dentro de este terremoto de licencias es que los planes Microsoft 365 Personal y Educación se libran, por ahora, de esta subida de precios. No obstante, conociendo el modus operandi histórico de la industria del software como servicio (SaaS), es altamente probable que los incrementos terminen goteando hacia el usuario de a pie en el corto o medio plazo.
Si te niegas a financiar la guerra de la IA de Microsoft, las vías de escape clásicas siguen abiertas: optar por licencias perpetuas de Office (sin suscripción, pero sin actualizaciones constantes de funciones) o dar el salto a alternativas Open Source como LibreOffice. Eso sí, asumiendo que el peaje a pagar será una experiencia de uso y compatibilidad de formatos diferente a la que estás acostumbrado.
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