La industria del videojuego atraviesa un momento de profunda contracción económica. Según el último informe publicado por la firma de investigación de mercado Circana, el gasto total de los consumidores en EE.UU. cayó un 10% interanual en julio, situándose en los 4.500 millones de dólares. Lejos de deberse a problemas de stock como ocurriera en el pasado, el desplome responde a un factor crítico: el encarecimiento generalizado de los componentes.
Desplome histórico en la venta de hardware
El segmento de hardware para videojuegos ha sido el principal lastre del mercado, registrando una caída interanual del 29% y alcanzando su peor cifra para un mes de julio desde el año 2020.
- Subida de precios generalizada: La crisis de componentes y memoria ha elevado el precio medio de venta (ASP) de las consolas nuevas un 16%, situándose en 542 dólares por unidad.
- Caída generalizada en unidades: Las ventas de unidades de todas las plataformas sufrieron descensos considerables frente al año anterior (con caídas del 6% en PS5, 18% en Xbox Series X|S y un 51% en Nintendo Switch 2, cuyo arranque de 2025 marcó un récord histórico).
- Liderazgo dispar: A pesar del contexto, la PlayStation 5 lideró el mercado en ingresos por ventas de hardware (dollar sales), mientras que la Nintendo Switch 2 se mantuvo en la primera posición en cuanto a unidades totales vendidas.

Mínimo histórico para el formato físico
La crisis también ha golpeado de lleno al mercado de software físico, cuyas ventas en dólares se hundieron hasta los 85 millones de dólares, marcando un mínimo histórico absoluto desde que Circana comenzó sus registros en 1995.
En el acumulado del año, el reparto del mercado físico muestra una clara polarización: Nintendo acapara el 63% de las ventas físicas de nuevos juegos en EE.UU., seguida por PlayStation con un 32%, mientras que el formato físico en plataformas Xbox se queda en una anécdota marginal de poco más del 4%. Este panorama coincide con la estrategia de los fabricantes y el efecto combinado de la inflación, que empuja a los usuarios a exprimir su catálogo actual o a volcarse en los servicios de suscripción en lugar de adquirir nuevos lanzamientos.
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