El Canarias Photo & Video Festival nos reservaba una de las experiencias más fascinantes y visualmente impactantes para la jornada del viernes 2 de octubre: el taller «El Arte de Pintar con Luz», impartido por la reconocida fotógrafa grancanaria especializada en lightpainting Rosa García (Arte con Luz).
Conociendo a la maestra: Trayectoria, premios y la filosofía del «cero trampa»
Nacida en Gran Canaria y residente en Lanzarote desde 2019 —isla que se ha convertido en su mayor fuente de inspiración—, Rosa M. García Vega ha elevado el lightpainting a la categoría de bellas artes. Su trabajo se caracteriza por un compromiso inquebrantable con la autenticidad: todas sus obras se realizan en una única exposición directa en cámara, sin fotomontajes ni inteligencia artificial, interviniendo escenarios reales, paisajes, patrimonio y oficios tradicionales para ofrecer una mirada completamente renovada.

Su brillante trayectoria está avalada por reconocimientos de prestigio internacional:
- Primer Premio del Concurso Artur Vidal Spotters Barcelona (2021) con su obra Aterrizando en Guacimeta.

- Primer Premio del Concurso Internacional de Lightpainting (2025) con Sinfonía de Luz.

- El enorme impacto viral alcanzado en 2022 con su icónica fotografía El Camello y la Luna, la cual dio la vuelta al mundo y fue publicada por numerosos medios de comunicación.

1. De la teoría en Academia Duke a la magia nocturna en las Salinas de Tenefé
La formación se estructuró en dos fases perfectamente sincronizadas para exprimir al máximo el talento de los asistentes:
- Sesión teórica (Academia Duke, Las Palmas de Gran Canaria): Una toma de contacto esencial para dominar los fundamentos de la fotografía nocturna, la configuración de la cámara, las técnicas de enfoque y exposición con baja luz, la planificación de sesiones y las medidas de seguridad y organización en exteriores.
- Sesión práctica (Salinas de Tenefé, Pozo Izquierdo): El plato fuerte de la jornada en un enclave paisajístico y patrimonial único en Santa Lucía de Tirajana, donde los participantes pusieron en práctica la iluminación de paisajes y retratos con modelo mediante largas exposiciones directas en cámara. JPG
2. Guía de Exposición y configuración de cámara (Sony Alpha 7C II)
Durante la sesión teórica se establecieron las directrices clave de exposición para enfrentarse a la oscuridad absoluta. Sobre el terreno, y atendiendo a las pautas de la instructora, configuramos minuciosamente la Sony Alpha 7C II para adaptarnos a las condiciones reales de la escena:
- Apertura: Ajustada en un rango de F/5.6 a F/8 (con mediciones específicas en torno a F/6.3) para mantener un excelente equilibrio de nitidez y controlar las fuentes de luz artificiales o las estrellas del firmamento.

- Velocidad de obturación: Tiempos de exposición prolongados de 30″ utilizando un trípode firme para mantener el obturador abierto el tiempo necesario para que el trazo de las linternas y las herramientas de luz queden grabados en el sensor sin vibraciones.
- ISO y Balance de Blancos: Sensibilidad baja (ISO 100) para evitar ruido digital en los fondos oscuros y capturar con limpieza la intensidad de las fuentes lumínicas, complementado con un balance de blancos ajustado en torno a los 5600K.

3. Recomendaciones de oro y seguridad en exteriores
Para enfrentarse con éxito a la oscuridad absoluta sin sustos ni contratiempos, se repasó un riguroso decálogo de recomendaciones prácticas:
- Trípode obligatorio y enfoque previo: Es fundamental enfocar la escena en condiciones de luz antes de apagar los focos y bloquear el anillo de enfoque en manual (MF).
- Seguridad y vestimenta: Uso obligatorio de ropa oscura para evitar aparecer reflejado al pintar dentro de la escena, moverse con precaución sin correr para evitar tropiezos, y llevar un frontal con luz roja para conservar la adaptación nocturna de la vista.
- Planificación: Visitar la localización de día para detectar posibles peligros y llevar un checklist de las herramientas de luz para no perder nada en la oscuridad.
4. Las «chuches» de luz: Herramientas artesanales de autor
El broche de oro de la formación teórica llegó al explorar el maletín y las herramientas artesanales que utiliza Rosa García en sus obras premiadas. Lejos de depender de accesorios comerciales genéricos, la ponente diseña y construye sus propias «chuches» de luz:
- Estructuras de metacrilato y fibra óptica: Herramientas esculpidas a mano con formas geométricas complejas y texturas de hielo o filamentos que permiten trazar arcos de fuego, halos estelares y efectos orgánicos directamente frente al objetivo.



- El maletín de herramientas (Lightpainting Toolbox): Una caja perfectamente compartimentada que incluye linternas tácticas (Mini Maglite), adaptadores en Y impresos en 3D, difusores esféricos, fibras ópticas y herramientas de chispa y color que transforman cualquier rincón oscuro en un lienzo creativo.

5. La prueba de fuego en Las Salinas de Tenefé: Viento, estrategia y la barra LED Godox TL60 RGB
La llegada a las Salinas de Tenefé supuso un auténtico desafío técnico para todos los asistentes. El fuerte viento que soplaba en el enclave amenazaba constantemente la estabilidad de los equipos, obligando a buscar estratégicamente puntos de resguardo donde las cámaras pudieran permanecer absolutamente inmóviles sobre los trípodes durante las largas exposiciones de más de 30 segundos, evitando cualquier desplazamiento o trepidación.

- Control de la escena y apoyo lumínico: En esta fase práctica, además de las herramientas artesanales de la instructora, integramos en nuestra mochila de campo una barra de luces LED Godox TL60 RGB, un recurso versátil que permitió aportar toques puntuales de iluminación ambiental, contornos de separación o realces de color con total precisión sobre los elementos patrimoniales y el entorno rocoso.

- Composiciones con modelo y trazos de luz: Se realizaron múltiples pruebas combinando vestidos de alto impacto visual (desde tonos blancos inmaculados hasta rojos intensos con corsé). Mientras la modelo permanecía estática en el encuadre, los participantes y la propia instructora trazaban arcos perfectos, alas luminosas y espirales flotantes con herramientas de metacrilato y fibra óptica. El resultado en la pantalla trasera de la cámara era inmediato: una explosión de color y geometría flotando en la noche de Pozo Izquierdo.
Exposición de 30 segundos… o más: El tiempo como pincel en el taller de Lightpainting
Cuando nos adentramos en el territorio del lightpainting, una de las primeras grandes revelaciones técnicas que asimilamos es que el concepto del tiempo fotográfico cambia por completo. Ya no buscamos congelar la fracción de segundo como en el motocross; aquí la norma no escrita es «exposición de 30 segundos… o más».
El arte de mantener el obturador abierto
En la fotografía nocturna y de pintura de luz, el obturador de nuestra cámara —en nuestro caso, configurado minuciosamente sobre el terreno con la Sony Alpha 7C II— se convierte en una compuerta que permanece abierta para acumular información lumínica en entornos de oscuridad absoluta.

- El modo BULB y los tiempos prolongados: Cuando las estructuras de metacrilato, las fibras ópticas o las estelas de color de las «chuches» de luz requieren recorridos complejos alrededor de la modelo, los 30 segundos estándar de la cámara a veces se quedan cortos. Es ahí donde entra en juego el modo BULB y el uso de un disparador remoto, permitiéndonos mantener el sensor expuesto de manera indefinida hasta que el trazo artístico se completa.

- La gestión de la ISO y la apertura: Para evitar que la contaminación lumínica del entorno o el ruido digital arruinen una exposición tan prolongada, se trabaja con sensibilidades muy bajas (ISO 100-400) y diafragmas cerrados (F/5.6 a F/8). De esta forma, garantizamos que el fondo nocturno y las estrellas permanezcan limpios mientras las linternas y la barra LED Godox TL60 RGB dibujan con intensidad sobre el lienzo de la noche.
La paciencia frente al viento de Las Salinas de Tenefé
Trabajar con exposiciones de medio minuto o más en un enclave expuesto como las Salinas de Tenefé añade una capa crítica de dificultad: el viento.
- La dictadura de la inmovilidad: Con un obturador abierto durante 30 segundos, cualquier vibración, ráfaga de viento o desplazamiento milimétrico del trípode arruina la nitidez de la toma. Por ello, la búsqueda de puntos de resguardo y la solidez del equipo de soporte se convirtieron en la máxima prioridad de la sesión práctica.

- Cero trampa, puro tiempo: Al no existir fotomontajes ni inteligencia artificial, cada segundo cuenta. Si el fotógrafo se mueve, si la cámara tiembla o si el cálculo del tiempo falla, la obra entera se desvanece.
Y estos son algunos de los resultados obtenidos
El verdadero valor de un taller de esta magnitud reside en ver cómo la teoría, la configuración milimétrica del equipo y el esfuerzo frente al viento se traducen en pura magia visual directamente capturada en el sensor. Aquí os dejamos una selección de las obras logradas durante la sesión nocturna en Las Salinas de Tenefé:







Conclusión: Cuando la oscuridad se convierte en el lienzo del alma
El taller de lightpainting impartido por Rosa García trasciende con creces la mera adquisición de una destreza técnica. Enfrentarse al rigor milimétrico de una exposición de 30 segundos a ISO 100, lidiar con las ráfagas de viento en Las Salinas de Tenefé para proteger la absoluta inmovilidad del trípode y exprimir cada parámetro de nuestra Sony Alpha 7C II nos recuerda que la fotografía nocturna es un ejercicio de absoluta devoción.

Aquí no existen los atajos de la postproducción ni la inteligencia artificial: cada halo, cada estela de color esculpida con las «chuches» artesanales y cada rastro de luz nacen de la complicidad entre el fotógrafo y el tiempo. Es la magia de atrapar instantes puros directamente en el sensor, demostrando que cuando apagamos las luces del mundo ordinario, encendemos el verdadero poder de nuestra creatividad. Un hito inolvidable que deja una huella imborrable en el alma de todo fotógrafo y en nuestra gran familia de Gurú Tecno.

Porque en un mundo obsesionado con la inmediatez digital y el truco artificial, pintar con luz y tiempo es el recordatorio definitivo de que la verdadera magia fotográfica no se genera con un clic automático: se graba a fuego en el alma y en el sensor.
Déjanos tu opinión en los comentarios y únete a la discusión en Instagram, Facebook y YouTube.
