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«Ningún día es fácil»: Nikita Beer revela el caos y la velocidad extrema de trabajar con Elon Musk

febrero 19, 2026

El estilo de gestión de Musk, aplicado por igual en Tesla, SpaceX y X, se define por una estructura horizontal radical, una toma de decisiones a velocidad de vértigo y una exigencia de ejecución casi inhumana. En X, la antigua Twitter, la cultura del esfuerzo se ha llevado al límite, convirtiendo las horas extra en la norma absoluta.

La estructura: Una «startup» de 30 personas

Lo más sorprendente del informe es la reducción drástica del equipo. Mientras que la antigua Twitter contaba con miles de empleados, el equipo principal de ingeniería de productos de X hoy consta de solo unas 30 personas:

  • Composición mínima: El equipo está formado por ingenieros, solo 2 diseñadores y apenas 1,5 gerentes de producto.
  • Eficiencia extrema: Nikita Beer compara el tamaño del equipo actual con lo que sería un simple departamento monofuncional en Meta (Facebook).
  • El gran recorte: Tras la compra, Musk despidió a cerca del 90% de la plantilla, dejando apenas 500 ingenieros en total para toda la plataforma.

Comunicación directa con el «Jefe»

Musk ha eliminado las capas de gestión intermedia, permitiendo que los ingenieros de primera línea le reporten directamente.

  • Feedback semanal: Musk revisa el trabajo de prácticamente cada ingeniero cada semana. Basta una presentación de dos páginas para recibir retroalimentación directa y sin filtros del CEO.
  • Autonomía total: «Se te ocurre una idea, la desarrollas en una semana y se publica de inmediato», afirma Beer, destacando la libertad de ejecución que tienen los empleados.
  • Apuestas y Cybertrucks: El nivel de involucramiento llega al punto de proponer retos, como apostar un Cybertruck al empleado que construya un rack de GPU más rápido.

Vivir en una crisis constante

La gestión de Musk no busca la estabilidad, sino atacar los problemas más críticos y complejos. Según Beer, Musk siempre elige «el camino más difícil», ya sea refactorizando algoritmos complejos o construyendo centros de datos desde cero.

«Cada mañana surge una nueva crisis. A menudo abro el teléfono y exclamo: ‘¡Dios mío!‘» — Nikita Beer.

Conclusión emocional: El precio de construir el futuro

La descripción de Nikita Beer nos deja una imagen cruda de lo que significa estar en la primera línea de la innovación radical. Trabajar con Musk parece ser un curso intensivo de supervivencia donde la recompensa no es la paz, sino la satisfacción de ver tus ideas publicadas en días, no en meses. Es un entorno de «todo o nada» que solo unos pocos pueden aguantar, pero que, sin duda, está redefiniendo la velocidad a la que se construye la tecnología hoy en día.

En X, el descanso es un lujo y la adrenalina es el sueldo base. ¡Te leemos en los comentarios! Y no te olvides de seguir a Gurú Tecno en YouTubeInstagram y Facebook.

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