
En un año donde todo sube —la luz, la gasolina y hasta el aceite de oliva—, parece que Apple ha decidido nadar contracorriente y darnos un respiro donde más duele.
Los rumores sobre la próxima generación de Apple empiezan a coger forma y traen consigo un alivio inesperado. A pesar de que la industria tecnológica atraviesa un momento crítico con el encarecimiento de los componentes, todo apunta a que los iPhone 18 Pro mantendrán su etiqueta de precio intacta cuando se presenten a finales de este año.
Esta noticia cobra especial relevancia en un contexto donde el coste de fabricación de los nuevos procesadores —presumiblemente el chip A20 de 2 nanómetros— se ha disparado, lo que hacía temer a inversores y usuarios una subida inevitable en el precio final del dispositivo.

Sin embargo, los analistas más reputados del sector han salido al paso para calmar las aguas. Tanto Ming-Chi Kuo como Jeff Pu coinciden en sus últimos informes: Apple está ejecutando una agresiva estrategia de contención de costes en su cadena de suministro. El objetivo de Cupertino es absorber el aumento del coste del silicio y otros componentes clave para no trasladarlo al consumidor. Según la investigación de Pu, la compañía de la manzana busca mantener el precio de salida en los 1.099 dólares para el modelo Pro y 1.199 dólares para el Pro Max (cifras que se traducirían en una continuidad de los precios en euros en Europa).

Esta decisión estratégica no llega sola, sino acompañada de un cambio radical en el calendario de lanzamientos. Las filtraciones sugieren que este otoño veremos llegar a los modelos Pro acompañados del esperadísimo iPhone plegable, mientras que el iPhone 18 «normal» se retrasaría sorprendentemente hasta finales de 2027.
De confirmarse, Apple estaría posicionando su gama Pro como la opción «estándar de lujo» frente a una competencia que sí se espera que suba precios este año. Mantener el coste fijo mientras rivales como Samsung o Xiaomi se ven obligados a ajustarlos al alza podría ser la jugada maestra que consolide a los iPhone 18 Pro como la opción más sensata dentro de la gama alta premium.
El veredicto técnico: Ingeniería financiera
Técnicamente, lo que Apple está logrando aquí es tan impresionante como sus chips. Mantener el precio con la inflación de componentes actual (especialmente las obleas de TSMC de 2nm y las memorias LPDDR6) implica una ingeniería de cadena de suministro brutal. Probablemente, Apple compensará estos costes reciclando chasis y diseños industriales de la generación anterior (amortizando moldes) y negociando volúmenes masivos de pantallas.
Además, al lanzar el iPhone Fold simultáneamente, crean un nuevo «techo de precio» por encima de los Pro, lo que psicológicamente permite que el iPhone 18 Pro parezca «barato» o «razonable» a 1.200€, protegiendo su cuota de mercado masiva mientras experimentan con el formato plegable en un nicho superior. ¡Te leemos en los comentarios! Y no te olvides de seguir a Gurú Tecno en YouTube, Instagram y Facebook.