
En el vertiginoso mundo de la tecnología móvil, a veces es necesario parar y mirar atrás para entender la magnitud de una auténtica paliza tecnológica. Un nuevo y brutal análisis del medio japonés PC Watch, basado en datos de GeekBench, ha puesto en cifras lo que muchos ya sabíamos: la evolución del procesador del iPhone no ha sido una simple mejora; ha sido una escalada de poder tan salvaje y constante que ha dejado a toda la competencia de Android comiendo polvo. La conclusión es para no creérsela: el chip de la serie iPhone 16 es 384,9 veces más potente que el del iPhone original de 2007.
Pero lo más jugoso del informe no es solo la cifra. Es el análisis histórico y, sobre todo, un gráfico que es una humillación en toda regla para Google y el resto del ecosistema Android. En Gurú Tecno, vamos a destripar esta historia de dominio absoluto.
La escalera al cielo del silicio: un 40% de mejora anual durante 18 años
El informe lo deja claro: desde 2007, el rendimiento de la CPU del iPhone ha aumentado una media de un impresionante 40% cada año. Esta escalada no ha sido casual, sino el resultado de una estrategia a largo plazo y de hitos de ingeniería clave:
- El salto a los 64 bits: En 2013, con el iPhone 5S y su chip A7, Apple dejó en ridículo a toda la industria al ser el primer fabricante en adoptar una arquitectura de 64 bits en un móvil. La competencia tardó años en reaccionar.
- La alianza con TSMC: A partir del chip A8, Apple confió su producción al gigante taiwanés TSMC, una alianza que se ha demostrado crucial para su éxito.

El ‘chipgate’: la historia que demostró la superioridad total de Apple (y de TSMC)
Y aquí viene una de las historias más «cañeras» y reveladoras. Para el chip A9 del iPhone 6s, Apple recurrió a dos fabricantes: Samsung y TSMC.
- La paradoja: Samsung fabricaba el chip en un proceso de 14 nm, teóricamente más avanzado. TSMC lo hacía en 16 nm.
- La humillación: Las pruebas demostraron que los iPhone con el chip «peor» de TSMC tenían hasta 2 horas más de autonomía que los que montaban el chip «mejor» de Samsung.
Fue la prueba definitiva de que en el mundo del silicio, el ‘cómo’ es mucho más importante que el ‘cuánto’. El diseño de Apple y el proceso de fabricación de TSMC eran, sencillamente, superiores. No se trata solo de hacer los transistores más pequeños; se trata de la magia que haces con ellos.
El gráfico que deberían prohibir en las oficinas de Google
Pero la verdadera joya del informe es un gráfico que compara la evolución del rendimiento de los chips de Apple (en azul) con los de Google (en naranja) a lo largo de los años. Y es una masacre.

No es una opinión, son datos. El gráfico es una humillación visual. Muestra cómo la línea de tendencia de Apple es consistentemente más alta y más empinada que la de Google. Año tras año, la brecha de rendimiento entre los chips de Apple y los mejores de la competencia no ha hecho más que crecer. Es la prueba gráfica de que, en la guerra de los procesadores, Apple lleva una década jugando en otra liga.
Más allá del chip: la evolución de una bestia completa
Evidentemente, el chip no lo es todo. El informe nos recuerda el salto brutal en el resto de componentes: de una batería de 1.400 mAh a una de 4.685 mAh; de 128 MB de RAM a 8 GB; de una cámara de 2 MP a un sistema triple de 48 MP. El iPhone ha pasado de ser un simple smartphone a un auténtico superordenador de bolsillo.

Conclusión Gurú Tecno: una estrategia que ha valido billones
La historia del iPhone es la historia de su chip. Esa fue la gran visión de Steve Jobs y la estrategia que Tim Cook ha ejecutado a la perfección. Mientras la competencia se conformaba con comprar procesadores de terceros (principalmente de Qualcomm), Apple decidió construir su propio motor desde cero, controlando cada aspecto del diseño y la integración con su software.
18 años y 385 veces más potencia después, esa estrategia ha demostrado ser no solo un acierto, sino una paliza en toda regla al resto de la industria. Y la brecha, amigos, no para de crecer.
Toda esta evolución no es solo una cuestión de números y benchmarks; ha dotado a cada generación de iPhone de una personalidad y un carácter únicos. Y si alguna vez te has preguntado cómo sería esa «personalidad» si los iPhones fueran humanos, te hemos preparado un reportaje visual con IA que te va a volar la cabeza. No te lo pierdas:
Lee ahora: Y si los iPhone si fueran personas, el resultado es brutal
¿Crees que Android podrá algún día alcanzar a Apple en rendimiento de procesador? ¡Te leemos en los comentarios! Y no te olvides de seguir a Gurú Tecno en YouTube, Instagram y Facebook.