Xiaomi demuestra que en el terreno del hardware bruto no tiene rivales que aguanten el tipo, obligando a Apple y a Samsung a sonrojarse en las disciplinas de carga y autonomía.
En el primer escalón de la gama alta premium, el Xiaomi 17T (749,99 €) viene con el cuchillo entre los dientes para plantarse frente al iPhone 17 (959 €) y un Samsung Galaxy S26 (899 €) que ya sufre el desgaste de las ofertas.
Pantalla y potencia: Territorio MediaTek
Xiaomi monta un panel AMOLED de 6,59 pulgadas que alcanza unos bestiales 3.500 nits de brillo pico, empatando la luminosidad de Apple y dejando muy atrás los 2.600 nits del Dynamic AMOLED de Samsung. Bajo el capó, los de Pekín confían en el MediaTek Dimensity 8500-Ultra acompañado de 12 GB de RAM. Sí, Apple sigue presumiendo de la optimización mononúcleo de su chip A19, pero te lo sigue vendiendo con unos miserables 8 GB de RAM de salida en pleno 2026 por casi mil euros. Rácanos se queda corto.
El golpe definitivo: 6.500 mAh de batería
Donde el Xiaomi 17T borra del mapa a la competencia es en la autonomía. Mientras que Apple te obliga a mendigar enchufes con una pila de 3.700 mAh y Samsung se estanca en 4.300 mAh, Xiaomi estrena una batería de silicio-carbono de alta densidad con 6.500 mAh.
La matemática de la carga en el búnker: El Xiaomi 17T ofrece casi el doble de capacidad que el iPhone 17 y se recarga a 67 W por cable, dejando en ridículo los prehistóricos 25 W de carga de Samsung y los 40 W de Apple.
En el apartado fotográfico Leica, el 17T saca pecho con un sensor principal de 50 MP y un teleobjetivo de 50 MP con zoom óptico de 5 aumentos y soporte para vídeo Log en 4K, destrozando al iPhone 17 que carece por completo de lente telefoto dedicada en su versión base.

Xiaomi 17T Pro vs. Galaxy S26+ y POCO F8 Ultra: El enemigo duerme en casa
Si subimos al escalón de los 899,99 euros, el Xiaomi 17T Pro se mide contra el gigante Galaxy S26+ (1.187 €) y el rey de la comunidad Geek, el POCO F8 Ultra (699,99 €).
El cerebro de las tres bestias
Aquí la lucha de rendimiento es encarnizada. El 17T Pro estrena el procesador MediaTek Dimensity 9500, una mala bestia que compite de tú a tú en potencia bruta y gráficos contra el Qualcomm Snapdragon 8 Elite Gen 5 que gobierna tanto al Samsung como al POCO. El panel de Xiaomi sube su tasa de refresco hasta los 144 Hz en 6,83 pulgadas, ofreciendo una fluidez de scroll insuperable para los amantes de los videojuegos móviles.
Autonomía salvaje y la traición de POCO
Si los 6.500 mAh del modelo normal te parecían una salvajada, el 17T Pro eleva la apuesta hasta los 7.000 mAh de silicio-carbono con carga rápida de 100 W por cable y 50 W inalámbrica. Samsung simplemente ha tirado la toalla en este apartado: su S26+ cuesta casi 300 euros más, se queda en 4.900 mAh y su carga máxima es de 45 W. Una humillación técnica en toda regla.
Sin embargo, el verdadero peligro para el 17T Pro no viene de Corea, sino de su propia casa. El POCO F8 Ultra cuesta 200 euros menos (699,99 €) y, aunque su batería es ligeramente menor (6.500 mAh), le da un repaso fotográfico antológico al modelo Pro de Xiaomi:
- Xiaomi 17T Pro: Principal de 50 MP, Teleobjetivo de 50 MP (5x) y Ultra gran angular de 12 MP.
- POCO F8 Ultra: Principal de 50 MP, Ultra gran angular de 50 MP y un Teleobjetivo periscópico de 50 MP con una óptica muy superior.

El sobrecoste de la pegatina Leica y la carga que destruye baterías
Xiaomi ha creado dos telefonazos soberbios en rendimiento y absurdamente gigantescos en batería. Ofrecer 7.000 mAh en un chasis de 8,25 milímetros es un milagro de la ingeniería de silicio-carbono. Pero seamos claros: el Xiaomi 17T Pro tiene el enemigo durmiendo en su propia cama y se llama POCO.
¿Cómo nos explica la directiva de Xiaomi que nos cobren 900 euros por el 17T Pro con un gran angular de chiste de 12 MP, cuando por 700 euros el POCO F8 Ultra te ofrece sensores de 50 MP en todas sus lentes y un periscopio de verdad? Te están cobrando un sobrecoste artificial de 200 euros únicamente por llevar la palabra «Leica» grabada en el módulo de cámara y por el tratamiento de color de su software. Es una canibalización interna de manual.
Y ojo a la letra pequeña del peso y la salud de los componentes. El 17T Pro es un transatlántico de 219 gramos. Llevar eso en el bolsillo del pantalón en verano es lo más parecido a llevar un ladrillo de titanio. Además, meterle 100 vatios de potencia a una celda de energía de forma continuada genera una degradación térmica que, por mucho que HyperOS prometa gestionar con algoritmos de IA, terminará pasando factura a la vida útil del teléfono a los dos años. Xiaomi ha ganado la guerra de las especificaciones brutas y los números grandes para epatar en los carteles publicitarios, pero en el mundo real, la compra inteligente de este año no es el Pro, es el POCO.
Viendo que el POCO F8 Ultra ofrece mejores cámaras y el procesador Snapdragon 8 Elite Gen 5 por 200€ menos, ¿crees que alguien se comprará el Xiaomi 17T Pro solo por el procesado de imagen de Leica? ¿Preferís un teléfono compacto y ligero como el Galaxy S26 (167 g) o sacrificáis la comodidad de vuestra mano a cambio de los 7.000 mAh de batería del Xiaomi 17T Pro (219 g)?
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