
Si pensabais que la carrera de la IA se estaba relajando, Mark Zuckerberg acaba de soltar una bomba de 2.000 millones de dólares para demostrar que esto solo acaba de empezar. Meta ha decidido que ya no basta con que las IAs «hablen»; ahora quiere que «hagan». Y para lograrlo, ha sacado la chequera para liderar la próxima gran revolución: la de los agentes autónomos.
Adiós Chatbot, hola Agente: Meta quiere acción
Meta ha cerrado el año fiscal con una de las operaciones más impactantes del sector: la adquisición de Manus, una startup de «IA agéntica» con sede en Singapur pero de origen chino, por una cifra estimada por encima de los 2.000 millones de dólares.
Este movimiento no es una simple compra de tecnología; es una declaración de intenciones. Meta quiere ponerse a la cabeza en la carrera de los agentes de IA, la tendencia que ha definido este final de 2025, dejando claro que el futuro no son solo los chatbots, sino los «trabajadores digitales» autónomos.
Si 2023 y 2024 fueron los años del auge del chatbot y los modelos de lenguaje, el cierre de 2025 marca el inicio de la competencia feroz por los agentes de IA. Meta ya tiene Meta AI para generar texto, pero la IA agéntica es diferente: es un producto que ofrece acciones, no solo palabras.
Manus se hizo famosa por vender la idea de un agente capaz de ejecutar tareas complejas con poca supervisión. A partir de instrucciones simples como «busca información, compárala, elabora un informe y prepara un borrador», el agente de Manus es capaz de encadenar acciones autónomamente, como analizar datos, escribir código o ejecutar flujos de trabajo de oficina. Meta quiere integrar esta capacidad «lista para usar» en sus servicios para miles de millones de usuarios.
Un atajo para fichar talento y evitar el «ruido» geopolítico
En la guerra actual de la IA, los recursos clave son cómputo, datos y talento. La compra de Manus, al igual que la inversión masiva en Scale AI anteriormente, funciona como un atajo para adquirir equipos con experiencia probada en «agent UX» (experiencia de usuario con agentes), resolviendo problemas de fiabilidad y control que son el gran cuello de botella actual.
Sin embargo, hay un «elefante en la habitación»: el origen chino de Manus. Sabiendo que la combinación de ‘IA’ + ‘China’ + ‘datos’ genera alarma en Washington, Meta se ha apresurado a aclarar que cortará completamente los vínculos de Manus con China, incluyendo el cierre o traslado de operaciones. Es un intento de blindaje regulatorio y reputacional, crucial si Meta quiere integrar estos agentes en herramientas empresariales y de mensajería sin polémicas constantes.
La opinión final del Gurú
Técnicamente, este es el movimiento estratégico más importante de Meta en el último año. Pasar de los LLM (Large Language Models) a los LAM (Large Action Models) o agentes es el siguiente gran salto. Pagar 2.000 millones por una tecnología de agentes «probada» y el talento que la ha creado es barato si consiguen que Meta AI pase de ser un asistente pasivo a un ejecutor proactivo en WhatsApp o Instagram.
El riesgo geopolítico por el origen chino es alto, pero si logran «limpiar» la operación como prometen, habrán ganado una ventaja competitiva brutal en tiempo y know-how frente a Google y Microsoft en la carrera por la IA autónoma. ¿Y tú qué opinas? ¡Cuéntanoslo en los comentarios! Y no te olvides de seguir a Gurú Tecno en YouTube, Instagram y Facebook.