
Continuamos en la batalla con una noticia que fusiona alguna de mis pasiones: la automoción y el diseño tecnológico más purista. Desde mi oficina en Gran Canaria, os traigo algo que parece sacado de un sueño húmedo de Steve Jobs.
Ferrari ha decidido que su entrada en el mundo eléctrico no podía ser «un coche más». Tenía que ser una obra de arte. Y para ello, han llamado a la realeza del diseño tecnológico.
Ferrari Luce: El primer eléctrico de Maranello lo firma Jony Ive y tiene alma de Apple
Ferrari ha anunciado hoy oficialmente su primer automóvil deportivo eléctrico, bautizado como «Luce» (luz en italiano). Este nombre simboliza la dirección de la marca hacia el futuro y confirma una nueva estrategia en su línea de productos.

Pero lo que nos ha volado la cabeza no es solo el motor eléctrico, sino quién ha diseñado la experiencia. El coche ha sido diseñado por Jony Ive (el legendario exdirector de diseño de Apple y «padre» del iPhone y iPad) y Marc Newson. Su agencia creativa, LoveFrom, ha colaborado activamente en la creación de esta joya.
Un interior de «aluminio y claridad»
Si esperabas pantallas gigantes y plásticos brillantes, olvídalo. El interior es un templo al minimalismo y la calidad de materiales:
- Materiales: Utiliza una aleación de aluminio 100% reciclado, mecanizada por CNC de una sola pieza y anodizada.
- Cristal: Todo está recubierto con Corning Gorilla Glass para máxima durabilidad.
- Filosofía: La interfaz se basa en tres conceptos: tacto, claridad e intuición.

La vuelta a lo físico: botones y volante retro
En un mundo lleno de pantallas táctiles, Ive y Ferrari han priorizado los botones físicos para mejorar la interacción real.
- El volante: Es 400 gramos más ligero que el estándar de Ferrari y tiene una estructura de tres radios inspirada en los volantes Nardi de los años 50 y 60.
- Controles: Está dividido en dos módulos de control (input/output), similar a la Fórmula 1.

La joya de la corona: La llave E-Ink y las pantallas OLED
Aquí es donde el «toque Apple» se hace evidente.
- La llave: Es pionera en la industria. Usa tinta electrónica a color (E-Ink). Al insertarla en la consola, cambia de amarillo a negro, iluminando el panel de instrumentos simultáneamente.
- Panel de instrumentos: Cuenta con dos paneles OLED superpuestos (desarrollados con Samsung) para lograr un contraste vibrante y negros puros.
- Consola central: La pantalla tiene una bisagra esférica para orientarse hacia el conductor o el pasajero y cuenta con un reposamanos físico para operar sin mirar abajo.
- Software: Por supuesto, integración total con CarPlay, además de indicadores esféricos multifunción para cronómetro, brújula y control de lanzamiento.

El veredicto técnico: El triunfo de la UI/UX sobre la «Pantallitis»
Desde un punto de vista de diseño de interacción (HMI), el Ferrari Luce es una declaración de intenciones brutal. Jony Ive ha aplicado la filosofía que hizo grande a Apple: el hardware y el software deben desarrollarse en sincronía.

Técnicamente, el uso de pantallas OLED superpuestas en el clúster soluciona el problema de la profundidad en interfaces digitales, imitando la tridimensionalidad de los relojes analógicos. Además, la decisión de usar una llave de tinta electrónica es brillante: bajo consumo energético y una estética cambiante que conecta físicamente al conductor con el «encendido» del sistema.
Ferrari no ha hecho un coche con un iPad pegado; ha rediseñado cómo interactuamos con un vehículo eléctrico, devolviendo la importancia al tacto y a la memoria muscular mediante botones físicos mecanizados.
Es la fusión perfecta entre la artesanía italiana y el minimalismo de Silicon Valley. Déjanos tu opinión en los comentarios y únete a la discusión en Instagram, Facebook y YouTube.