
Y cuando el magnate de la tecnología Elon Musk abre la boca para hablar del futuro de la IA y la geopolítica, el mundo entero toma apuntes. En una reciente aparición en el podcast «Moonshots with Peter Diamandis», el CEO de Tesla ha soltado una de sus predicciones bomba: Estados Unidos puede estar centrado en los chips, pero China va a ganar la guerra de la IA gracias a algo mucho más básico: la electricidad.
Musk no se ha andado con rodeos. Según su visión de las tendencias actuales, la balanza se está inclinando peligrosamente hacia Oriente. «China superará con creces a otros países en potencia informática de IA», afirmó rotundamente en el programa.
Para Musk, China tiene una ventaja decisiva en esta «carrera de la IA», y no es la que muchos piensan.
El verdadero cuello de botella: la electricidad, no solo el silicio
Mientras Occidente se obsesiona con quién tiene las últimas GPUs de NVIDIA, Musk señala un problema logístico mucho más grande: alimentar a las bestias. Los centros de datos de IA consumen cantidades astronómicas de energía.
La clave de la expansión de China, según Musk, es su capacidad energética. El magnate estima que la generación de energía de China este año 2026 podría triplicar la de Estados Unidos. «La electricidad es el verdadero cuello de botella para escalar la IA; la gente subestima la dificultad de realmente conectar la electricidad y ponerla en uso», advirtió.
En resumen: de nada sirve tener millones de chips si no tienes la red eléctrica para encenderlos todos a la vez, y ahí es donde China lleva la delantera.

El bloqueo de chips de EE.UU. perderá importancia
¿Y qué pasa con las famosas restricciones de Estados Unidos al acceso de China a semiconductores avanzados? Para Musk, es una barrera temporal. Él cree firmemente que China «encontrará la manera de resolver el problema de los chips».
Musk ofreció un argumento técnico interesante: los rendimientos marginales de los procesos de chips más avanzados están disminuyendo. Esto significa que la diferencia de rendimiento entre la última generación y la anterior es cada vez menor. Esto hace que sea «más fácil» para China ponerse al día utilizando tecnología ligeramente menos puntera pero más accesible, sin necesitar los chips absolutamente más avanzados para ser competitivos.
El modelo «Super-App» de WeChat sigue siendo la meta
Curiosamente, la IA no es lo único que Musk admira del gigante asiático. Reiteró su fascinación por WeChat, el modelo que quiere replicar con su plataforma X para convertirla en una «WeChat++». «Me gusta mucho el concepto de una aplicación o sitio web unificado donde puedas hacer casi cualquier cosa. China lo ha logrado a través de WeChat», explicó, dejando claro que sigue viendo a China como un modelo de referencia en implementación tecnológica a gran escala.
La opinión final del Gurú
Técnicamente, el análisis de Musk es un baño de realidad logística. Es fácil perderse en los titulares sobre nanómetros y teraflops, pero la infraestructura física (cables, plantas de energía, transformadores) es el verdadero andamiaje de la revolución de la IA.

Si sus cálculos sobre la generación eléctrica son correctos, la capacidad bruta de China para desplegar granjas de servidores a una escala inimaginable en Occidente podría ser el factor determinante en esta década, superando cualquier bloqueo comercial de componentes específicos. La carrera no es solo de código, es de vatios. ¿Y tú qué opinas? ¡Cuéntanoslo en los comentarios! Y no te olvides de seguir a Gurú Tecno en YouTube, Instagram y Facebook.