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Musk activa «Colossus 2» para Grok: el primer superordenador de IA a escala de gigavatios del mundo (y ya hay polémica)

enero 18, 2026

La carrera por la Inteligencia Artificial acaba de alcanzar una escala inimaginable. Si pensabais que los centros de datos actuales eran grandes, Musk acaba de subir la apuesta a un nivel que desafía la propia red eléctrica: ha nacido Colossus 2, la bestia que alimentará a Grok.

Elon Musk ha confirmado hoy a través de sus redes sociales que el superordenador «Colossus 2», la nueva infraestructura clave para su IA Grok, ya está plenamente operativo. Este hito no es menor: se trata del primer clúster de entrenamiento del mundo que alcanza la escala de gigavatios.

La magnitud del proyecto es asombrosa. El clúster actual ya opera a un nivel de consumo energético sin precedentes, y los planes de Musk son aún más ambiciosos: se ampliará hasta alcanzar los 1,5 gigavatios para abril de este mismo año.

De Colossus 1 a la bestia de Memphis

La historia de este titán comenzó en el verano de 2024, cuando Musk inauguró las instalaciones de xAI en Memphis con el superordenador original «Colossus». Con una superficie equivalente a 13 campos de fútbol, las instalaciones nacieron con 100.000 GPU NVIDIA H100. Para febrero de 2025, esa cifra ya se había duplicado a 200.000 GPU, y existen planes para duplicar también el tamaño físico del centro.

La primera fase de este supercúmulo entró en pleno funcionamiento en mayo de 2025, consumiendo inicialmente 150 megavatios de la red local. Para garantizar la estabilidad, el centro cuenta con el respaldo de 150 megavatios de baterías Tesla Megapack, asegurando el suministro ante cortes o picos de demanda.

La sombra de la ilegalidad ambiental

Sin embargo, el despliegue de esta potencia descomunal no está exento de controversia. Hoy mismo se ha informado que la Agencia de Protección Ambiental (EPA) de Estados Unidos ha dictaminado que xAI operó de manera ilegal.

Según el fallo final, la compañía de Musk utilizó docenas de turbinas de gas natural para alimentar el centro de datos de Tennessee sin los permisos pertinentes. La EPA rechazó explícitamente el argumento de xAI de que este «uso temporal» debía estar exento de regulación, confirmando tras más de un año de revisión que el comportamiento violó las normativas ambientales.

La opinión final del Gurú

Técnicamente, estamos ante una demostración de fuerza bruta computacional sin parangón. Un clúster de entrenamiento a escala de gigavatios es un hito ingenieril que redefinirá la velocidad a la que Grok puede aprender y evolucionar. Sin embargo, el coste energético y medioambiental es igualmente colosal. El uso de turbinas de gas ilegales para alimentar esta bestia pone de manifiesto la desesperación por conseguir energía a cualquier precio en la carrera de la IA.

La pregunta es si la innovación justifica saltarse las reglas y qué impacto tendrá este consumo masivo en la red y el planeta a largo plazo. ¿Y tú qué opinas?  ¡Cuéntanoslo en los comentarios! Y no te olvides de seguir a Gurú Tecno en YouTubeInstagram y Facebook.

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