La ingeniería de empaquetado en el sector del automóvil busca constantemente soluciones para optimizar el espacio disponible, especialmente en arquitecturas de vehículos eléctricos y sedanes tradicionales.
BMW ha dado un paso más en esta dirección al solicitar la patente de un innovador diseño de «doble maletero», un sistema de compartimentación trasera que redefine la accesibilidad y la segregación de carga mediante estructuras de apertura y sellado completamente independientes.
Arquitectura técnica del doble compartimento
A diferencia de los paneles divisorios convencionales que simplemente se limitan a seccionar un volumen único, la propuesta de la firma de Múnich introduce una división estructural avanzada:
- Compartimento superior de acceso rápido: Situado en la zona más próxima al labio de carga y al portón trasero, este espacio está diseñado para albergar objetos de uso frecuente, pequeños dispositivos electrónicos, cables de carga o indumentaria ligera.
- Compartimento inferior de gran volumen: Configurado para acoger equipaje voluminoso, herramientas o elementos húmedos y sucios tras actividades al aire libre, evitando de este modo la contaminación cruzada de olores y humedad con el resto de la carga.
- Sistemas de apertura descentralizados: Cada nivel cuenta con su propia cinemática de apertura y cierre, permitiendo acceder de forma selectiva a cualquiera de los dos compartimentos sin necesidad de abrir la tapa principal al completo, una ventaja considerable en espacios de estacionamiento reducidos o garajes urbanos estrechos.
- Flexibilidad estructural: Los ingenieros de la marca han concebido las proporciones de volumen de ambos compartimentos para que puedan ajustarse de manera flexible según la plataforma del vehículo, adaptándose tanto a arquitecturas de combustión interna como a los nuevos modelos eléctricos.

Veredicto técnico
Desde la perspectiva de la ingeniería de carrocerías, la implementación de un sistema de maletero de doble capa con sellados independientes plantea importantes desafíos de optimización estructural y rigidez torsional en la sección trasera del chasis.

El diseño exige equilibrar el compromiso entre la ganancia funcional de almacenamiento segregado, la masa añadida de los mecanismos de accionamiento y los estrictos requisitos normativos de absorción de impactos ante colisiones traseras (crash test). Aunque se trata de una patente orientada a la protección de propiedad intelectual y reserva tecnológica de cara a futuros lanzamientos, demuestra la intención de BMW por resolver los problemas de empaquetado espacial que imponen las plataformas multienergía.
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