Apenas estamos en la recta final previa a que las primeras unidades del flamante iPhone Duo lleguen oficialmente a las manos de los compradores a partir de mañana, 23 de octubre (con reservas iniciales muy castigadas por los scalpers que estiran los envíos hasta finales de año y enero de 2027), y la maquinaria de Cupertino ya tiene la vista puesta en el futuro. Según las filtraciones aportadas por Mark Gurman desde Bloomberg, Apple ya se encuentra trabajando activamente en el desarrollo del iPhone Duo 2.
La misión principal de esta segunda iteración, cuya ventana de lanzamiento se proyecta de cara al otoño de 2027, será solucionar una de las ausencias más sonadas y criticadas del modelo original: la integración de Face ID.
¿Por qué se prescindió de Face ID en el primer iPhone Duo?
Para lograr dar forma a su primer teléfono plegable, Apple tuvo que tomar decisiones drásticas en términos de diseño e ingeniería con tal de ahorrar espacio interno y reacomodar componentes. El resultado fue la supresión del reconocimiento facial avanzado, obligando a la compañía a rescatar el lector de huellas dactilares Touch ID.
Sin embargo, los primeros análisis especializados no han tardado en señalar los puntos débiles de esta decisión:
- Un Touch ID poco convincente: El rendimiento del sensor de huellas en el plegable ha recibido críticas generalizadas por su escasa practicidad y su pobre desempeño a la hora de reconocer los registros en el primer intento.
- Falta de delgadez extrema: Pese a sacrificar el módulo de Face ID para ganar espacio, el iPhone Duo de primera generación no destaca precisamente por ser el terminal más delgado ni el más liviano del mercado, lo que ha puesto en tela de juicio si el sacrificio realmente mereció la pena.

¿Qué se espera del iPhone Duo 2?
De acuerdo con la información de prototipos que maneja Mark Gurman, Apple ya está probando la tecnología de autenticación facial con miras a introducirla en la pantalla exterior del dispositivo de segunda generación, aunque advierte que la decisión definitiva todavía no está sellada al 100%.
Además de la posible llegada de Face ID —y la incógnita de si esto obligará a reubicar la cámara frontal situada actualmente en la esquina superior derecha del panel—, sobre la mesa se evalúan otras incorporaciones muy demandadas en el ecosistema de la marca, como la llegada del botón de acción heredado del resto de la familia iPhone.
Mientras tanto, los primeros compradores del modelo original deberán conformarse con el lector de huellas y preparar sus dispositivos para la inminente llegada de iOS 27.2 la próxima semana, una actualización clave que dotará al plegable de compatibilidad oficial con el Apple Pencil USB-C.
¿Lanzar a medias para cobrar el doble o estrategia de distracción?
Resulta paradójico —por no decir frustrante— que una marca que presume de vanguardia tecnológica obligue a los usuarios a pagar más de 2.000 euros por un dispositivo de primera generación al que le faltan elementos tan esenciales como el Face ID, mientras ya admiten abiertamente estar diseñando el modelo que soluciona la papeleta un año después. El arriesgado salto al formato plegable de Apple llega tarde, con ausencias difíciles de justificar por mucho «ahorro de espacio» que argumenten y dejando claro que los primeros compradores vuelven a ejercer de conejillos de indias de lujo.

Y tú, ¿te comprarías la primera generación del iPhone Duo sabiendo que el modelo del año siguiente viene por fin con Face ID corregido, o prefieres esperar a que madure el invento? Déjanos tu opinión en los comentarios y únete a la discusión en Instagram, Facebook y YouTube.
