
Musk ha soltado el micrófono (metafóricamente) en un podcast reciente y el mensaje es claro: o los robots nos salvan, o nos vamos todos al hoyo financiero.
Los números del pánico
Elon Musk ha pasado por el podcast de Dwarkesh Patel (junto a John Collison de Stripe) y ha dejado titulares que dan miedo. El CEO de Tesla ha sido tajante respecto a la crisis de deuda de EE.UU., afirmando que la Inteligencia Artificial y la robótica masiva son la única tabla de salvación para evitar el colapso total del tesoro nacional.
Musk puso las cifras sobre la mesa:
- Deuda Nacional: 38,5 billones de dólares.
- Intereses Anuales: Ya pagamos 1 billón de dólares al año solo en intereses.
- La comparativa: Este gasto en intereses ya supera todo el presupuesto de defensa y gastos sociales como el seguro de salud.
Según Musk, su papel prometido a Trump liderando el «Departamento de Eficiencia» para recortar despilfarro y fraude tiene un solo objetivo: ganar tiempo. «Debemos ganar tiempo suficiente para desarrollar estas tecnologías«, aseguró. Sin esa eficiencia fiscal inmediata, no llegaremos vivos a la era de la abundancia robótica.
La paradoja de la deflación
Aquí viene la clase de economía avanzada «Made in Musk». El magnate advierte que, si tenemos éxito y la IA y los robots empiezan a producir bienes y servicios a lo bestia, nos enfrentaremos a una deflación grave.
- La teoría: La capacidad de producción crecerá mucho más rápido que la impresión de dinero (oferta monetaria).
- El resultado: Los precios caerán en picado porque habrá abundancia de todo.
Aunque suena bien que las cosas sean baratas, económicamente es peligroso: la deflación aumenta la carga real de la deuda (el dinero vale más, así que cuesta más devolverlo). Es un arma de doble filo que Musk está dispuesto a empuñar.
El veredicto técnico: La economía de la singularidad o la ruina
Desde un punto de vista macroeconómico y tecnológico, Musk está apostando por lo que se llama la «Economía de la Singularidad». Técnicamente, la única forma de pagar una deuda de 38 billones sin imprimir dinero hasta la hiperinflación (al estilo República de Weimar) es aumentar el PIB de forma exponencial, no lineal.
La tesis de Musk es que la mano de obra robótica (como el Optimus) y la IA pueden desacoplar la productividad del trabajo humano. Si el coste marginal de producción tiende a cero, el PIB real se dispara. Sin embargo, la transición es el «Valle de la Muerte»: si la deflación llega antes de que se reestructure la deuda, el sistema colapsa por insolvencia técnica. Musk nos está diciendo que la tecnología ya no es un lujo, es el único activo que mantiene el balance contable de Occidente en números negros.
Es el «all-in» más grande de la historia. ¡Te leo abajo! Déjanos tu opinión en los comentarios y únete a la discusión en Instagram, Facebook y YouTube.