
Ahora dejamos de lado los gadgets de bolsillo para hablar de tecnología sobre cuatro ruedas, y no de cualquier tipo, sino de la máxima expresión del lujo y la ingeniería británica adaptándose a los nuevos tiempos.
Bentley sigue refinando su joya de la corona. Casi dos años después de lanzar la cuarta generación del Continental GT, la marca de Crewe nos presenta las nuevas versiones GT S Coupé y GTC S Convertible. Y ojo, porque vienen a demostrar que perder cilindros no significa perder carácter, sino ganar en tecnología y prestaciones.

La gran noticia bajo el capó es la confirmación de la fórmula que marcará el futuro de la marca: un potente sistema híbrido V8 con tracción total. Para los que lloraban la pérdida del icónico motor W12, Bentley tiene un mensaje claro: este nuevo sistema de propulsión supera el rendimiento del legendario doce cilindros.
Prestaciones de infarto y un toque «eco»
Gracias a la electrificación, las cifras son mareantes. El nuevo GT S ofrece una potencia máxima de 670 CV y un par motor de 930 Nm. Esto supone un incremento brutal de 128 CV y 160 Nm respecto a su predecesor.
¿El resultado en el asfalto? Este coloso acelera de 0 a 100 km/h en unos fulgurantes 3,5 segundos, medio segundo más rápido que la generación anterior. Su velocidad punta se queda en unos más que suficientes 306 km/h.

Pero la tecnología híbrida no es solo para correr. El coche permite una conducción totalmente eléctrica y silenciosa, con una autonomía de hasta 48 kilómetros con el motor V8 apagado, ideal para zonas urbanas de bajas emisiones.
Arsenal tecnológico para domar la potencia
No todo es motor. Bentley ha echado el resto en el chasis para que este GT S se sienta más ágil que nunca. Por primera vez, un modelo S equipa dirección en las ruedas traseras y un diferencial electrónico de deslizamiento limitado.

Además, hereda directamente del modelo Speed de gama alta la barra estabilizadora activa de 48 voltios y el sistema de control electrónico de estabilidad más avanzado, garantizando un comportamiento dinámico de primer nivel.
Diseño: La «S» significa deportividad oscura
Visualmente, el GT S se distingue por una estética más agresiva y oscura. El exterior está plagado de elementos decorativos negros, incluyendo luces delanteras y traseras ahumadas y salidas de escape oscuras. Las llantas bitono de serie pueden ser completamente negras como opción para un look aún más radical.

En el interior, cuyo precio aún no se ha anunciado, se ofrecerá una paleta de colores bitono única para este modelo. El estilo oscuro continúa con molduras en negro piano de serie y opciones de cromo oscuro para crear una atmósfera deportiva y lujosa.
La opinión final del Gurú: análisis estratégico
Estratégicamente, este lanzamiento es vital para Bentley. La marca atraviesa un momento delicado, con una caída de ventas proyectada del 4,8% en 2025 tras un desplome del 21,5% en 2024. La ausencia del motor W12 ha dolido a su clientela tradicional, y su marca hermana Lamborghini les está superando en ventas.

El Continental GT S no es solo otro modelo; es la prueba de fuego. Bentley tiene que convencer a sus clientes de que la hibridación V8 no es un paso atrás por normativas, sino una mejora tecnológica real. La incorporación de la dirección trasera y las estabilizadoras activas de 48V son cruciales para compensar el peso extra de las baterías y ofrecer una experiencia de conducción que haga olvidar al W12.

Si logran que este coche se sienta más rápido, más ágil y más avanzado, habrán ganado una batalla crucial por el futuro de la marca. Déjanos tu opinión en los comentarios y únete a la discusión en Instagram, Facebook y YouTube.