
Cuando el magnate sudafricano coge el micrófono, sube el pan y tiemblan las acciones. En medio del terremoto que ha supuesto el anuncio del fin de los míticos Model S y Model X para centrarse en el robot Optimus, Musk ha tenido tiempo para resucitar un fantasma que muchos daban por perdido. Preparaos, porque el coche más esperado, prometido y retrasado de la historia reciente de Tesla tiene, por fin, una fecha en el calendario.
Una década de promesas: ¿Qué veremos en abril?
Parecía olvidado en un cajón desde aquel lejano 2017, pero el Tesla Roadster vuelve a la carga. Durante la última presentación de resultados, y entre bombazo y bombazo sobre el futuro de la compañía, Elon Musk confirmó que el eléctrico más avanzado y radical de la marca se presentará dentro de muy pocos meses.
«Esperamos presentar el Roadster en abril», soltó Musk.
Hay que tener clara una cosa con Tesla: presentar no es vender. Dado el tiempo transcurrido desde su primer anuncio hace casi 10 años, esta «nueva presentación» en abril de 2026 es necesaria. El coche necesita justificar la espera. ¿Veremos un rediseño? ¿Será aún más potente? ¿Habrá mejorado drásticamente la autonomía prometida?.
Todo son incógnitas, pero parece que este año por fin tendremos datos reales de esta bestia eléctrica diseñada para el máximo rendimiento.

La visión radical de Musk: Olvídate de conducir (a menos que seas rico)
Pero la verdadera noticia no es solo el Roadster, sino lo que representa en el nuevo «Plan Maestro» de Musk. El CEO soltó una frase lapidaria sobre el futuro de la fabricación de Tesla: la compañía solo fabricará vehículos autónomos y el Tesla Roadster, dejando de lado el resto del catálogo tradicional.
La interpretación es clara y aterradora para los amantes de la conducción: Elon quiere dejar de fabricar los modelos actuales (ya ha sentenciado al S y al X) en favor de vehículos 100% autónomos que no necesitan conductor humano.

En este futuro distópico, Tesla dejaría el privilegio de la conducción manual únicamente a quienes tengan el dinero para pagar un exclusivo Roadster, dejando el resto del catálogo, muy probablemente, sin volante ni pedales.
¿Cuándo llegará ese futuro?
Como siempre con Musk, los plazos son el gran interrogante. ¿Hablamos de 5, 10 o 15 años?. Aunque Tesla se enfoca en EE.UU., vende miles de coches en mercados donde la conducción 100% autónoma sin supervisión sigue siendo un tabú regulatorio. Es poco probable que los volantes desaparezcan de los Tesla «asequibles» a corto plazo, pero el anuncio de Musk deja cristalino hacia dónde quiere llevar la compañía y el mercado.

La opinión final del Gurú: análisis estratégico
Estratégicamente, Musk está polarizando la marca Tesla al extremo. Por un lado, el Roadster se convierte en el «coche halo» definitivo, un objeto de deseo inalcanzable que representa la cúspide del placer de conducir eléctrico. Será el último reducto de la interacción humana con la máquina en su catálogo.
Por otro lado, el resto de la gama se dirige hacia la «commoditización» total: electrodomésticos con ruedas diseñados para el transporte autónomo (robotaxis), donde el conductor es irrelevante. Es una apuesta arriesgada que depende enteramente de que su tecnología de conducción autónoma total (FSD) alcance un nivel de perfección que, siendo realistas en 2026, todavía parece lejano a nivel regulatorio global.

La presentación de abril tendrá que ser espectacular para convencernos de que el Roadster sigue siendo relevante tras tanta espera. Déjanos tu opinión en los comentarios y únete a la discusión en Instagram, Facebook y YouTube.