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Meta se gasta 6 millones de dólares en una campaña para «vender» las bondades de sus centros de datos ante la creciente resistencia vecinal

enero 28, 2026

La Inteligencia Artificial y el metaverso necesitan «casas» gigantes donde vivir y procesar datos. Y parece que a Meta (la matriz de Facebook, Instagram y WhatsApp) le está costando más de la cuenta encontrar vecinos dispuestos a acogerlas. Tanto es así, que han tenido que sacar la chequera para intentar ganarse el corazón (y los permisos) de la América rural.

Según un informe de The Verge, en los últimos meses de 2025, Meta lanzó una agresiva campaña publicitaria en múltiples ubicaciones de Estados Unidos. La compañía invirtió aproximadamente 6,4 millones de dólares con un único objetivo primordial: obtener apoyo público para la construcción de nuevos centros de datos.

La promesa: Empleos y revitalización rural (con un toque de idealización)

Los anuncios, desplegados desde Sacramento hasta Washington, consisten en una serie de vídeos cortos con temática rural. Utilizan como ejemplo las instalaciones de Meta en Altona (Iowa) y Los Lunas (Nuevo México) para enviar un mensaje claro: los centros de datos pueden generar empleos y revitalizar zonas rurales remotas.

Sin embargo, la realidad que pintan estos anuncios parece estar bastante idealizada. El anuncio de Altuna retrata la ciudad como un lugar que estaba «en vías de desaparición», pero que gracias al centro de datos, los residentes ahora disfrutan de restaurantes locales y partidos de rugby. Similarmente, el spot de Los Lunas muestra escenas idílicas de empleados haciendo barbacoas con sus familias, contrastando con la imagen habitual de jóvenes teniendo que emigrar para buscarse la vida.

La realidad: Oposición creciente por la energía y el agua

Esta campaña no es un capricho. Meta, al igual que Microsoft y Google, necesita estos centros de datos masivos como base para sustentar la capacidad de procesamiento de la IA, pero la opinión pública se está deteriorando rápidamente.

La resistencia no es solo cosa de Meta. El Financial Times informa que otros grandes operadores como Digital Realty y NTT Data también planean campañas de presión masivas para defender sus proyectos ante la creciente oposición.

¿El problema? Los recursos. Las recientes tormentas invernales en EE.UU. han puesto de relieve la ya creciente presión sobre la red eléctrica, especialmente en zonas con alta concentración de estos «Data Centers». Comunidades enteras, con personas de diferentes posturas políticas, están llegando a un consenso para oponerse a estas construcciones debido al aumento vertiginoso de los precios de la energía y al masivo consumo de agua que requieren para refrigerarse.

Esta ola de oposición ya tiene consecuencias reales: según IT Home, se han tenido que posponer o cancelar miles de millones de dólares en inversiones en centros de datos en estados como Oregón, Arizona, Missouri, Indiana y Virginia.

La opinión final del Gurú

Técnicamente y estratégicamente, esta campaña publicitaria es un síntoma de un problema mucho más grave: la «nube» ha chocado contra el muro de la realidad física. La narrativa idílica de la revitalización rural es un intento desesperado de enmascarar que los hiperescaladores como Meta se están convirtiendo en industrias extractivas de recursos críticos.

Riesgo Operativo Crítico: La oposición NIMBY («Not In My Back Yard») ya no es una molestia, es un riesgo operativo de primer orden que está paralizando inversiones milmillonarias. Si no puedes enchufar el edificio, la inversión en IA se detiene. El futuro de la IA no depende solo del código, sino de negociar contratos de suministro eléctrico de cientos de megavatios en zonas donde la red ya está al límite.

El verdadero cuello de botella de la IA: Olvidaos de la escasez de GPUs H100. El límite real para escalar la inteligencia artificial en 2026 es la capacidad de carga de la red eléctrica y la disponibilidad hídrica local. Un centro de datos de IA de nueva generación no es una oficina grande, es una fundición de aluminio en términos de demanda energética constante (carga base) y consumo de agua para refrigeración evaporativa.

Fallo de planificación estratégica: Que Meta tenga que recurrir a spots televisivos emocionales demuestra un fracaso en su estrategia de asuntos públicos y planificación de infraestructura. Han subestimado la capacidad de las comunidades locales para conectar los puntos entre la llegada de un data center, la subida de sus facturas de luz y la tensión en sus acuíferos.

La «nube» es, al final del día, un edificio físico enorme que consume recursos reales que empiezan a escasear. Déjanos tu opinión en los comentarios y únete a la discusión en InstagramFacebook y YouTube.

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