
En una reciente entrevista, el hombre al mando de la compañía que fabrica los «cerebros» de la IA ha desmontado el mito del desempleo masivo, explicando con ejemplos muy claros por qué la inteligencia artificial no viene a sustituirnos, sino a potenciarnos.
El miedo a que la inteligencia artificial nos deje a todos en el paro es un tema recurrente, pero Jensen Huang, CEO de Nvidia, tiene una visión muy diferente. En su reciente participación en el podcast «No Priors», Huang enfatizó que la IA transformará el entorno laboral automatizando tareas específicas, no eliminando puestos de trabajo completos.
El núcleo del asunto: Tarea vs. Valor Central
La clave de la interpretación de Huang es sencilla: la mayoría de los trabajos implican tareas repetitivas que la tecnología puede simplificar, pero el valor fundamental del puesto siempre reside en las personas. La confusión entre «tareas específicas» y «valor fundamental» es lo que alimenta el miedo al desempleo masivo. Según él, la IA cambiará la forma de realizar las tareas, pero el valor central del rol permanecerá inalterado, lo que podría incluso aumentar la demanda de los responsables de los resultados.
El ejemplo de los radiólogos: predicciones fallidas y salarios récord
Huang ilustró su punto con un ejemplo real: el departamento de radiología. Hace años, el pionero de la IA Jeffrey Hinton predijo que esta tecnología eliminaría la necesidad de radiólogos. Sin embargo, la realidad ha sido justo la contraria.
Aunque la IA ha automatizado tareas como «leer imágenes», el número de radiólogos actual supera con creces las predicciones. Un informe de 2025 revela que las ofertas de residencia en radiología en EE. UU. alcanzaron un récord, y la tasa de vacantes también está en máximos históricos. Además, la radiología se convirtió en la segunda especialidad médica mejor pagada, con un salario medio anual de 520.000 dólares, un aumento de más del 48% desde 2015.
¿Por qué? Porque el verdadero valor del radiólogo no es leer imágenes, sino diagnosticar, guiar el tratamiento y apoyar la labor clínica. La IA les permite analizar más imágenes con mayor precisión y eficiencia, lo que lleva a los hospitales a atender más pacientes, generar más ingresos y contratar más especialistas.
La IA en ingenieros, abogados e incluso camareros
Esta lógica se aplica a toda la economía.
- Ingenieros de software: La IA puede reducir el tiempo dedicado a escribir código (la tarea), pero aumenta la demanda del valor central: resolver problemas y descubrir nuevos desafíos. Empresas como NVIDIA siguen contratando activamente a pesar de usar herramientas de IA como Cursor, ya que la mayor productividad impulsa la innovación y el crecimiento.
- Abogados: Leer y redactar contratos son tareas que la IA puede acelerar, pero el valor fundamental reside en proteger los derechos del cliente, resolver disputas, elaborar estrategias y aplicar el criterio profesional, algo inseparable de un humano experimentado.
- Camareros: Su tarea puede ser tomar pedidos, pero su valor central es garantizar una experiencia gastronómica agradable. Si la IA toma la comanda, el camarero reajustará su función para centrarse en la atención al cliente.

La implicación práctica para ti
La opinión de Huang no niega el impacto de la IA; es inevitable que rediseñe las funciones laborales. La conclusión práctica es clara: si tu trabajo consiste únicamente en tareas repetitivas, la IA es una amenaza. Pero si la esencia de tu trabajo es buscar resultados finales, como diagnosticar, optimizar experiencias, resolver problemas o mediar conflictos, la IA será un activo que cambiará tu día a día, pero no eliminará el valor fundamental de tu puesto.
La opinión final del Gurú
Técnicamente, el análisis de Huang es un soplo de aire fresco y racionalidad. Diferenciar entre «tarea» y «valor» es crucial. La IA es una herramienta de productividad sin precedentes, una «supercalculadora» para el trabajo cognitivo. Si aprendemos a usarla para quitarnos de encima lo tedioso y repetitivo, podremos dedicarnos a lo que realmente nos hace humanos: la creatividad, la empatía, el juicio crítico y la resolución de problemas complejos. No se trata de humanos contra máquinas, sino de humanos con máquinas haciendo un trabajo mejor y más valioso.
El futuro no es el desempleo, es la redefinición del empleo. ¿Y tú qué opinas? ¡Cuéntanoslo en los comentarios! Y no te olvides de seguir a Gurú Tecno en YouTube, Instagram y Facebook.