LG se ha adelantado a todos en la feria tecnológica más importante del año presentando su nueva joya de la corona. El LG OLED evo W6 no es solo un televisor; es una declaración de intenciones dirigida a quienes quieren la máxima calidad de imagen sin sacrificar la estética de su salón.
El «efecto lápiz»: 9 milímetros de locura ingenieril
Lo primero que impacta es su grosor. Estamos hablando de tan solo 9 milímetros, aproximadamente el diámetro de un lápiz estándar. Pero lo verdaderamente revolucionario es que, en ese espacio ridículo, LG ha integrado la pantalla, la placa base, la placa de alimentación y los altavoces en una sola unidad unibody.

Este diseño permite un montaje empotrado en la pared, recuperando el concepto de «televisor estilo fondo de pantalla» que lanzaron en 2017, pero llevado al extremo. Olvidaos de barras de sonido externas obligatorias o carcasas traseras abultadas que arruinan la estética al colgarlo.
La magia del «Zero Connect»: 4K a 165Hz sin cables
¿Cómo conectas tus consolas si la tele está pegada a la pared y no tiene puertos visibles? Aquí entra la caja compacta Zero Connect. Conectas todos tus dispositivos (PS6, Xbox, reproductores multimedia) a esta caja, que puedes esconder en un mueble lejos de la pantalla. Se comunica con la tele de forma inalámbrica, hasta a 10 metros de distancia.

La caja transmite la señal de forma inalámbrica al televisor con una calidad asombrosa: soporta señales de vídeo 4K con una frecuencia de actualización de hasta 165 Hz, asegurando audio sin pérdidas y sin retrasos apreciables, incluso en entornos con muchas interferencias. Es el primer OLED de LG con este nivel de transmisión inalámbrica. Así consigues una instalación limpia, sin cables bajando por la pared, y con una estética que parece sacada de una exposición de diseño.

Un cerebro dopado con IA y un brillo cegador
Por dentro, la serie OLED evo 2026 monta el nuevo procesador Alpha 11 con IA de tercera generación, cuya unidad de procesamiento neuronal es cinco veces más potente que su predecesor.
Esto se traduce en un brillo máximo casi cuatro veces superior al de los OLED convencionales y en la incorporación de un nuevo revestimiento premium sin reflejos, que neutraliza la luz directa en lugar de dispersarla, garantizando negros puros incluso bajo la luz solar.
Para gamers y amantes del software
LG no se olvida de los jugadores: el W6 es compatible con NVIDIA G-Sync y AMD FreeSync Premium, con un tiempo de respuesta de 0,1 ms para eliminar el tearing y el lag.
El sistema operativo webOS también se actualiza a lo grande, integrando múltiples asistentes de IA. Ahora, además de la IA propia de LG, contarás con Microsoft Copilot y Google Gemini integrados para un control por voz y búsquedas mucho más potentes. Todo protegido por la seguridad de LG Shield, galardonada en el CES.
El W6 solo estará disponible en 77 y 83 pulgadas, tamaños pensados para lucir como se merece. Y aunque todavía no hay precio oficial, se sabe que sustituirá a la serie M del año pasado, lo que nos da una idea del nivel al que apunta. Es claramente un televisor para quien prioriza diseño por encima de todo.
La opinión final del Gurú
Técnicamente, el LG OLED evo W6 es una maravilla de la miniaturización y la transmisión inalámbrica. Meter toda la electrónica de un TV de gama alta en 9mm y lograr que reciba señal 4K a 165Hz sin latencia es un hito de la ingeniería.
Este televisor está claramente enfocado al segmento de lujo, para aquellos usuarios donde el diseño de interiores es tan importante como la calidad de imagen. Es la solución definitiva para el sueño del «cine en casa sin cables visibles». LG acaba de poner el listón muy alto para el resto del CES 2026. ¡Te leemos en los comentarios! Y no te olvides de seguir a Gurú Tecno en YouTube, Instagram y Facebook.
