Justo cuando creíamos que las tarjetas gráficas no podían ser más grandes, más potentes o más caras, llega ASUS Republic of Gamers (ROG) para reírse en nuestra cara. Para celebrar su 30º aniversario, han resucitado su mítica y más extrema saga de tarjetas gráficas, «Matrix», y lo han hecho con el chip más potente de NVIDIA: la ROG Matrix GeForce RTX 5090.
Y no es una tarjeta gráfica más. Es un monstruo. Una pieza de ingeniería tan excesiva, tan potente y tan exclusiva que roza lo absurdo. Solo se fabricarán 1.000 unidades para todo el planeta, y su precio, aunque no es oficial, se rumorea que no bajará de los 2.500 dólares.
Ingeniería del exceso: 800W de furia y metal líquido
Para justificar su estatus de leyenda, ASUS ha metido toda la carne en el asador. Esta no es una simple RTX 5090 con un ventilador bonito. Es una bestia rediseñada desde cero:
- Potencia demencial: La tarjeta está diseñada para soportar un consumo de hasta 800 vatios, gracias a su interfaz de alimentación GC-HWPR 2.5 y su compatibilidad con las placas base BTF de inserción trasera, que permiten un diseño sin cables a la vista. Recomiendan una fuente de alimentación de, como mínimo, 1.000W solo para ella.
- Refrigeración extrema: Para que esos 800W no derritan tu caja, el sistema de refrigeración es una obra de arte. Utiliza metal líquido como compuesto térmico sobre la GPU (mucho más eficiente que la pasta térmica), una cámara de vapor masiva y un diseño de cuatro ventiladores (tres frontales y uno trasero) para maximizar el flujo de aire.
- Construcción de lujo: El PCB (la placa de circuito impreso) utiliza capas de cobre de 3 onzas para mejorar la disipación y la estabilidad del voltaje, optimizando el ya de por sí brutal potencial de overclocking.



Rendimiento para dominar una década
El resultado de toda esta ingeniería es la tarjeta gráfica de consumo más rápida del planeta, y por mucho. Con un overclock de fábrica que alcanza los 2.730 MHz, supera con creces a cualquier otra RTX 5090 que vaya a salir al mercado. Es una máquina diseñada no para jugar en 4K, sino para hacerlo con todo al máximo, con trazado de rayos y a cientos de fotogramas por segundo. Es una tarjeta que te durará, literalmente, una década.

El objeto de deseo definitivo
La ROG Matrix RTX 5090 no es un producto para el común de los mortales. Es una pieza de coleccionista, un símbolo de estatus. Es la tarjeta que tendrán los jeques árabes, los youtubers de millones de suscriptores y cuatro afortunados a los que les toque la lotería. Ocupa casi 4 ranuras de expansión (3,8 para ser exactos) y mide más de 35 centímetros. Necesitas una torre de tamaño completo para albergar a esta bestia.
Es la culminación de 30 años de ROG. Un monumento a la ingeniería del exceso. Y aunque el 99,9% de nosotros nunca podrá ni tocarla, es una de esas maravillas que nos recuerda por qué amamos el mundo del hardware de PC.
¿Pagarías 2.500€ por la mejor tarjeta gráfica del mundo? ¿O es una locura innecesaria? El debate sobre los límites del hardware está servido. Déjanos tu opinión en los comentarios y únete a la discusión en Instagram, Facebook y YouTube.
