Tesla lo vendió como el futuro de la aerodinámica y la elegancia: tiradores que se esconden en la carrocería y aparecen mágicamente. Sin embargo, lo que parecía una innovación de vanguardia se ha convertido en el centro de una demanda colectiva que acusa a la compañía de ocultar defectos graves de seguridad que están haciendo que los coches pierdan valor en el mercado de segunda mano.
El problema: Tidaores que «atrapan» a los ocupantes
La demanda, liderada por Robert L. Hyde (propietario de un Model S de 2023), no se basa en un accidente real, sino en una pérdida económica. El argumento es sencillo: los tiradores exteriores de Tesla dependen del sistema de bajo voltaje. Si el coche sufre una colisión o un incendio y se queda sin energía, los tiradores podrían no desplegarse, impidiendo que los rescatistas saquen a los ocupantes a tiempo.

Este «defecto de seguridad» no es solo una preocupación teórica; ya existen casos documentados de incidentes fatales relacionados con este diseño. Según Hyde, Tesla conocía este riesgo y no lo reveló, lo que ha provocado una depreciación injusta de todos los Model S fabricados desde 2023.
China ya ha tomado cartas en el asunto
El mundo del motor está empezando a dar la espalda a los tiradores totalmente electrónicas. China prohibirá este tipo de sistemas el próximo año, obligando a los fabricantes a incluir mecanismos de apertura mecánicos. Incluso marcas como Toyota están dando marcha atrás, volviendo a tiradores manuales en sus nuevos eléctricos para evitar riesgos legales y de seguridad.
¿Qué pide la demanda?
Hyde acusa a Tesla de:
- Ocultación fraudulenta de defectos.
- Enriquecimiento ilícito.
- Infracción de las leyes de protección al consumidor.

La demanda busca una indemnización por daños y perjuicios y, lo más importante, una orden judicial para que Tesla modifique el diseño de sus vehículos o, al menos, divulgue toda la información sobre los riesgos.
¿El fin de los tiradores retráctiles?
Lo que hoy es un problema de «valor de reventa» para Tesla podría convertirse en un estándar de la industria. Si los tribunales dan la razón a los demandantes, podríamos estar ante un recogida masiva (recall) histórica para cambiar el hardware de miles de coches. La seguridad vuelve a ganar la batalla a la estética. Déjanos tu opinión en los comentarios y únete a la discusión en Instagram, Facebook y YouTube.
