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Tesla declara la guerra a los sensores: «La clave de la conducción autónoma es la IA, no el hardware»

febrero 8, 2026

Hoy el tema va de apuestas arriesgadas y de llevar la contraria a toda la industria. Mientras casi todos los fabricantes de coches autónomos se llenan de LiDARs y radares hasta los dientes, Tesla acaba de reafirmar su dogma: «Menos ojos, más cerebro».

La cuenta oficial de Tesla AI compartió ayer un discurso que es toda una declaración de principios. Ashok Elluswamy, vicepresidente de software de inteligencia artificial de la compañía, afirmó sin rodeos que el enfoque de la industria está equivocado: «La clave de la asistencia inteligente al conductor radica en la inteligencia artificial, no en los sensores«.

Un problema de comprensión, no de visión

Para Elluswamy, la conducción autónoma se suele malinterpretar como un problema de falta de «ojos» (sensores), cuando en realidad es un problema de falta de «cerebro» (IA). El reto no es ver, sino comprender el mundo y predecir qué harán los demás a continuación. Según el directivo, «las propias cámaras ya proporcionan suficiente información; el reto reside en extraerla, y ese es precisamente un problema de IA«.

Los sensores extra son «tecnología de 2008»

El vicepresidente de Tesla fue muy franco al calificar las soluciones centradas en múltiples sensores (como el LiDAR que usan rivales como Waymo o los fabricantes chinos) como tecnología de la era pionera, «alrededor de 2008».

Su argumento es que, en aquel entonces, el nivel de inteligencia artificial era insuficiente para extraer toda la información necesaria solo con cámaras, por lo que se necesitaban muletas en forma de otros sensores. Pero hoy, asegura, «la inteligencia ha avanzado drásticamente, y una vez que dicha IA está disponible, otros sensores ya no son necesarios».

Inversión masiva en IA en China

Esta filosofía de «solo visión, mucha IA» se respalda con dinero. Tao Lin, vicepresidente de Tesla, declaró recientemente en Beijing que Tesla planea aumentar significativamente su inversión en hardware y software de IA en el mercado chino en este 2026. Tesla ya cuenta con un centro de capacitación en IA local en China para entrenar sus modelos específicamente para las complejidades del tráfico de ese país.

Esto se alinea con la visión de Musk, quien ya en 2025 afirmó que Tesla posee todos los elementos necesarios para liderar la IA en el mundo real: capacidades de ingeniería superiores y producción a escala.

El gran salto de fe de Tesla: Confiar la vida al código por encima del radar

Estratégicamente, esta postura de Tesla es la apuesta tecnológica más arriesgada de la década en el sector automotriz. Al eliminar sensores redundantes como el radar y los ultrasónicos para depender únicamente de las cámaras y su red neuronal («Tesla Vision»), Musk está jugando al todo o nada.

Si tienen razón y su IA logra ser «sobrehumana» solo con cámaras, tendrán una ventaja de costes de producción imbatible frente a rivales cargados de hardware costoso como los LiDARs. Pero si se equivocan, y hay situaciones límite (niebla densa, sol cegador directo) donde la IA no puede sustituir la física de un radar, el coste reputacional y de seguridad será incalculable.

Tesla no solo dice que es una empresa de software; está apostando su futuro a que su software es infalible. ¡Te leo abajo! Déjanos tu opinión en los comentarios y únete a la discusión en InstagramFacebook y YouTube.

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