
Faltan unas horas para el lanzamiento oficial, pero como siempre, las filtraciones han arruinado la sorpresa (para ellos) y nos han alegrado el día (a nosotros).
Según ha revelado el infalible filtrador Billbil-kun, las especificaciones de los nuevos auriculares insignia de Sony ya están al descubierto antes de su presentación oficial este 12 de febrero. Y ojo, porque el salto tecnológico en el papel es masivo.
El cerebro: Nuevo chip QN3e
El corazón de estos auriculares es el nuevo procesador QN3e.
- Potencia: Se afirma que es tres veces más rápido que su predecesor (el del WF-1000XM5).
- Objetivo: Toda esta potencia de cálculo extra está dedicada a gestionar la cancelación de ruido y el procesamiento de audio en tiempo real.
El oído biónico: 8 micrófonos
Para aprovechar esa bestia de procesador, Sony ha aumentado el hardware de captación.
- Pasamos de 6 a 8 micrófonos adaptativos.
- El resultado: Una mejora significativa en la estabilidad y profundidad de la Cancelación Activa de Ruido (ANC). Esto sugiere que Sony quiere eliminar no solo el ruido grave (motores), sino también las voces y frecuencias medias, que siempre son el talón de Aquiles de los ANC.

Sonido y batería
No todo es silencio; también hay música.
- Audio: Se espera una nueva unidad de altavoz (driver), un DAC mejorado y un mejor amplificador para pulir la claridad y la textura del sonido.
- Autonomía: Aquí nos mantenemos en estándares conocidos pero sólidos: 8 horas de reproducción con ANC activado, más 16 horas adicionales en el estuche (total 24 horas).
- Conectividad: Vienen cargados con lo último: LE Audio, Auracast y soporte para 360 Reality Audio con seguimiento de cabeza. Todo gestionable desde la app Sony Sound Connect.

El veredicto técnico: Potencia bruta contra el ruido
Técnicamente, triplicar la velocidad de reloj o la capacidad de operaciones por segundo de un procesador de audio en un dispositivo tan pequeño es un reto térmico y energético. Si Sony ha logrado que el chip QN3e sea 3 veces más rápido manteniendo las 8 horas de batería, han hecho magia con la eficiencia (probablemente bajando a un proceso de fabricación de menos nanómetros).
El uso de 8 micrófonos en unos in-ear es territorio casi exclusivo de cascos de diadema grandes. Esto permitirá una triangulación del ruido externo mucho más precisa, creando una señal de «anti-ruido» casi perfecta. Si el aislamiento pasivo (las almohadillas y el nuevo diseño de flujo de aire) acompaña, podríamos estar ante el nuevo rey del silencio en 2026. ¡Te leo abajo! Déjanos tu opinión en los comentarios y únete a la discusión en Instagram, Facebook y YouTube.