El ‘impuesto europeo’ de NIO: el coche eléctrico Firefly llega a Europa costando casi el DOBLE que en China

La apisonadora china del coche eléctrico continúa su implacable avance por Europa. La última en desembarcar sus tropas es Firefly, la nueva submarca del gigante NIO, diseñada específicamente para conquistar el mercado de los compactos eléctricos en el viejo continente con coches «pequeños, eléctricos y llenos de energía».

Las primeras entregas del Firefly han comenzado oficialmente en los dos mercados más maduros y receptivos para el vehículo eléctrico: Noruega y los Países Bajos. El coche es bonito, compacto y, según el primer propietario noruego, «perfecto para la ciudad». Pero lo más interesante no es el coche en sí, sino la etiqueta del precio. Una etiqueta que demuestra que, para las marcas chinas, no todos los clientes somos iguales.

La matemática del sablazo: así te cobran por ser europeo

Vamos a sacar la calculadora de Gurú para entender la jugada. Hemos convertido los precios de lanzamiento a euros para que la comparación sea justa y, sobre todo, dolorosa:

  • Precio en China: Desde 119.800 yuanes, que al cambio son unos 15.300€.
  • Precio en Noruega: Desde 279.900 coronas, que son unos 24.500€.
  • Precio en los Países Bajos: Desde 29.900€.

No es un error. El mismo coche cuesta casi el doble en los Países Bajos que en su país de origen. Es lo que llamamos el «impuesto por ser europeo». Y aunque parte de esa diferencia se explica por los aranceles, la logística y los impuestos locales, una brecha tan gigantesca huele a una estrategia de precios deliberada y muy inteligente.

¿Por qué esta diferencia abismal?

La razón es una mezcla de estrategia y realismo de mercado.

  1. Menos competencia: En China, la guerra de precios es tan salvaje que los márgenes son casi inexistentes. En Europa, a pesar de la llegada de muchas marcas, la competencia en el segmento de los eléctricos compactos de calidad sigue siendo menor, lo que les permite inflar el precio.
  2. Percepción de marca: NIO (y Firefly por extensión) no quiere ser percibida como una marca «barata» en Europa. Quieren competir con Volkswagen, Peugeot o Renault. Poner el coche a 15.000€ destruiría esa imagen de marca y lo colocaría en el territorio de Dacia.
  3. Costes de adaptación: Adaptar un coche al mercado europeo, con sus estrictas normativas de seguridad y crear una red de distribución y servicio, cuesta mucho dinero. Y ese coste, por supuesto, te lo repercuten a ti.

Una estrategia inteligente, pero dolorosa para el bolsillo

La estrategia de NIO con el Firefly es una clase magistral de segmentación de mercado. En casa, luchan en el barro con precios de derribo para ganar volumen. En Europa, se visten de traje, suben el precio y compiten en el segmento medio, aprovechando su superioridad tecnológica en muchos aspectos. El Firefly sigue siendo, incluso a 30.000€, un producto muy atractivo frente a rivales como el Peugeot e-208 o el Opel Corsa Electric. Pero esta diferencia de precios tan brutal es un jarro de agua fría para los que soñaban con coches eléctricos chinos a precios de China. Ese sueño, de momento, no se va a hacer realidad.

¿Pagarías el doble por un coche chino en Europa? ¿Crees que su precio sigue siendo competitivo frente a las marcas europeas? El debate sobre la estrategia de precios de la invasión china está al rojo vivo. Déjanos tu opinión en los comentarios y únete a la discusión en Instagram, Facebook y YouTube.

Alfredo Santiago Martín
Alfredo Santiago Martín
Ingeniero Químico, Máster en Aplicaciones Multimedia por la UOC y un apasionado de la Ciencia y de la Tecnología desde que tiene conocimiento de causa. Se define como un Geek en un mundo imperfecto. Ciudadano del mundo y nómada por suerte, su hábitat natural transcurre entre ordenadores y máquinas con muchos cables y botones. CEO y Fundador de GurúTecno.

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