Si pensabais que el colmo del lujo en un coche era que el asiento te calentara el trasero en invierno o te diera un masaje en las lumbares mientras estás en un atasco, preparaos. Mercedes-Benz, la marca que siempre parece ir un paso por delante en confort, ha decidido que nuestras cabezas también merecen mimos de nivel «Dios».
El medio especializado CarBuzz ha descubierto una nueva patente registrada por el fabricante alemán que parece sacada de una película de ciencia ficción, pero enfocada al placer absoluto. Mercedes-Benz ha ideado un sistema para integrar una función de masaje de cabeza directamente en el asiento del coche.
De la espalda al cuero cabelludo: El siguiente nivel de confort
Seamos sinceros, pasamos muchísimas horas al volante. A lo largo de los años, los asientos han pasado de ser simples banquetas a tronos tecnológicos con calefacción, ventilación y complejos sistemas de masaje para la espalda y las piernas en los modelos de gama alta. Todo sea por evitar la fatiga en viajes largos.

Pero Mercedes ha identificado la última frontera del estrés: el cuello y la cabeza. La patente no describe unos simples vibradores en el reposacabezas. Oh, no. La descripción va mucho más allá, mencionando un sistema tipo brazo robótico diseñado para «amasar la piel con precisión».
¿Un robot masajista en tu nuca?
Aunque los detalles técnicos exactos de la patente son esquemáticos, la idea sugiere un mecanismo mucho más complejo que los actuales rodillos neumáticos de los respaldos. Hablamos de un dispositivo capaz de aplicar presión controlada y movimientos específicos en el cuero cabelludo y la zona cervical, imitando la precisión de unas manos humanas para aliviar la tensión acumulada.

Imaginad activar el «piloto automático» (cuando sea legalmente posible relajarse tanto) y dejar que tu propio coche te quite el dolor de cabeza después de una reunión tensa. Es el sueño de cualquier ejecutivo.
La opinión final del Gurú: análisis estratégico
Estratégicamente, esto es «muy Mercedes». En un mercado donde la tecnología de pantallas y la potencia eléctrica se están comoditizando, la verdadera diferenciación para las marcas de ultralujo vuelve a ser la experiencia sensorial y el confort absoluto.
Si Mercedes logra implementar este «brazo robótico» de masaje craneal sin que parezca un dispositivo de tortura medieval y que realmente sea placentero, habrán creado el extra definitivo. Es una apuesta clara hacia el futuro del coche autónomo, donde el vehículo deja de ser solo una máquina de conducción para convertirse en un spa móvil.
No sabemos cuándo (o si) llegará a producción, pero la simple idea ya nos ha relajado. ¡Te leo abajo! Déjanos tu opinión en los comentarios y únete a la discusión en Instagram, Facebook y YouTube.
