En el complejo y a menudo confuso mundo de los nombres de coches, la submarca «EQ» de Mercedes-Benz ha sido, durante los últimos años, el estandarte de su ofensiva eléctrica. Desde el EQC hasta el EQS, esas dos letras eran la forma que tenía la marca de gritarle al mundo: «¡Eh, que nosotros también hacemos coches eléctricos!». Pues bien, parece que han decidido que ya no necesitan gritar.
El director de tecnología de Mercedes-Benz, Markus Schäfer, ha confirmado en una entrevista con Newsweek que la compañía abandonará gradualmente el logotipo EQ y utilizará «Electric» como nuevo nombre. Es el fin de una era de marketing y el comienzo de una nueva estrategia mucho más normalizada.
La evolución de una marca: de prefijo a sufijo, y de sufijo a la tumba
La vida de la marca EQ ha sido un viaje un tanto errático. Nació como un prefijo para diferenciar a los eléctricos puros (EQS, EQE…). Luego, en un movimiento que ya denotaba dudas, pasó a ser un sufijo con el «G 580 con Tecnología EQ». Un nombre tan largo y torpe que era insostenible.
Ahora, llega la solución final y más lógica. Los futuros modelos eléctricos se llamarán, simplemente, «Clase C Eléctrico» o «GLC Eléctrico». Como dice el propio Schäfer, la marca EQ fue útil al principio para diferenciarlos, pero ahora que los clientes ya entienden la diferencia y que los diseños de los coches eléctricos y de combustión son cada vez más parecidos, «la distinción ‘Tecnología EQ’ dejó de ser necesaria».
Una estrategia para un futuro incierto
Este cambio de nombre no es un capricho. Refleja un cambio de estrategia mucho más profundo en Mercedes. Han entendido que el futuro no es blanco o negro. En lugar de apostar todo a una única carta, su plan es ofrecer una estrategia de producto más flexible, donde para un mismo modelo, como el futuro Clase C, puedan coexistir versiones de gasolina, híbridas y 100% eléctricas.

Es una forma de adaptarse a la incertidumbre del mercado y de dar a cada cliente la opción que mejor se adapte a sus necesidades, sin tener que «evangelizar» con una submarca separada.
El veredicto del Gurú: un movimiento lógico y necesario
La muerte de la marca EQ es una de las decisiones más inteligentes que ha tomado Mercedes en los últimos años. Es un signo de madurez. Demuestra que ya no ven el coche eléctrico como un producto de nicho que necesita un nombre raro para destacar, sino como una parte normal y central de su catálogo.
Es una simplificación que los clientes agradecerán y que, en el fondo, es una bofetada a otras marcas que siguen creando submarcas y nombres confusos. A veces, la mejor estrategia de marketing es, simplemente, llamar a las cosas por su nombre.
¿Qué te parece la decisión de Mercedes de eliminar la marca EQ? ¿Crees que ayuda a simplificar la gama? El debate sobre el futuro de las marcas de coches está servido. Déjanos tu opinión en los comentarios y únete a la discusión en Instagram, Facebook y YouTube.
