En un mundo obsesionado con los SUVs, todavía queda un bastión de resistencia para los que amamos los coches de verdad, para los que buscamos la combinación perfecta entre la practicidad de un familiar y el rendimiento de un superdeportivo: las rancheras de alto rendimiento. Y en esa categoría, hay un nuevo rey. Mercedes-AMG acaba de desvelar a la bestia: el nuevo E53 HYBRID 4MATIC+ Touring.
Olvídate de todo lo que sabías sobre los híbridos. Esto no es un coche para ahorrar gasolina. Es una máquina de guerra, un misil tierra-tierra disfrazado de coche familiar, que utiliza la electricidad no para ser ecológico, sino para ser brutalmente rápido.
Un corazón híbrido con 604 caballos de furia
Bajo el capó de esta bestia se esconde una obra de arte de la ingeniería alemana. Por un lado, un motor de seis cilindros en línea turbo de 3.0 litros que ya de por sí entrega 443 CV. Por otro, un motor eléctrico de 161 CV integrado en el eje trasero. Juntos, y con la función «Race Start» activada, desatan una potencia combinada de 604 caballos y 749 Nm de par.

¿Traducción? Una aceleración de 0 a 100 km/h en unos 4 segundos. Es el tipo de coche con el que puedes llevar a los niños al colegio y, de paso, humillar a un Porsche 911 en un semáforo.
Tecnología y lujo para el día a día
Pero la genialidad del E53 Touring es que toda esa brutalidad viene envuelta en un paquete de lujo y tecnología de primer nivel. El interior cuenta con una pantalla táctil central de 14,4 pulgadas, un sistema de sonido envolvente Burmester 4D con Dolby Atmos y, para los más sibaritas, la opción de una pantalla adicional para el copiloto.

Y para los que quieren que su bestia parezca aún más mala, AMG ofrece los paquetes «Night», que tiñen de negro brillante todos los detalles exteriores, y los paquetes de fibra de carbono.


El veredicto del Gurú: el último de su especie
El Mercedes-AMG E53 Touring es, probablemente, uno de los últimos de su especie. Una gloriosa y atronadora celebración del motor de combustión, potenciado por la magia de la electricidad. Es la ranchera definitiva, un coche que lo hace todo bien: es absurdamente rápido, es increíblemente lujoso y es insultantemente práctico.
Con un precio de partida en Estados Unidos de 94.500 dólares, no es un coche barato. Pero ofrece un nivel de versatilidad y de rendimiento que muy pocos coches en el planeta pueden igualar. Es, sencillamente, la prueba de que, a veces, se puede tener todo.
¿Crees que las rancheras de alto rendimiento tienen futuro en la era de los SUVs? ¿O son una especie en extinción? El debate está servido. Déjanos tu opinión en los comentarios y únete a la discusión en Instagram, Facebook y YouTube.
