Ni el precio por encima de los 2.000 euros ni las críticas por la ausencia de Face ID han frenado la estampida. El iPhone Duo se ha agotado en apenas tres minutos tras abrirse las reservas, provocando un colapso en la tienda oficial y empujando las fechas de entrega directamente hasta enero. Salvo que alguien haya madrugado para hacer cola física o esté dispuesto a pagar el peaje abusivo de la reventa y los scalpers en plataformas de segunda mano, conseguir el primer plegable de Apple a corto plazo es misión imposible.
Ante este desborde de demanda, Cupertino ha tenido que reaccionar de urgencia llamando a las puertas de sus ensambladores en Asia.
De 9,7 a 14 millones: Subidón de pedidos con letra pequeña
Según desvela un informe del medio especializado Digitimes citando fuentes directas de la cadena de suministro, Apple había encargado inicialmente una tirada de 9,7 millones de unidades para su estreno. Aunque para cualquier otro fabricante esa cifra sonaría astronómica, en el universo de la manzana es una cantidad modesta si se compara con los 70 a 100 millones de iPhone estándar que se producen durante el segundo semestre de cada año.
Para contener la sangría de stock, la compañía ha ampliado sus pedidos a fábrica hasta los 14 millones de unidades, lo que representa un incremento del 44%.
Sin embargo, la jugada tiene letra pequeña:
- Horizonte a doce meses: La nueva cifra de 14 millones es una proyección escalonada de envíos a lo largo de un año completo, no un lote que vaya a aterrizar de golpe en las estanterías el próximo mes.
- Cuello de botella técnico: Pese a que se han solventado varios contratiempos iniciales en las líneas de montaje, el ensamblaje de la bisagra y la pantalla flexible sigue siendo notablemente más lento y complejo que el de un chasis unibody tradicional.
- El fantasma de las devoluciones: En los despachos de Apple vigilan de cerca qué porcentaje de estas compras responde a simple postureo o usuarios que compran para devolverlo dentro del plazo legal de desistimiento tras saciar la curiosidad.

La doctrina de los «cartones de leche» en un formato de lujo
Este baile de cifras no es fruto de la improvisación, sino del ADN logístico que Tim Cook instauró en la compañía: gestionar el hardware como si fueran cartones de leche perecederos. La regla de oro en Cupertino es evitar a toda costa almacenes repletos de stock depreciándose, ajustando las órdenes de fabricación casi al milímetro según la curva de demanda en tiempo real.
Con el iPhone Duo, ese equilibrismo es aún más extremo. Apple jamás pretendió que este modelo compitiera en volumen masivo con los iPhone tradicionales, pero su irrupción sí está llamada a transformar el mercado. Los dispositivos plegables apenas arañaban hasta ahora un raquítico 1,6% de cuota global, y la entrada a lo bestia de la firma californiana promete disparar el interés por este formato en toda la industria.
La paradoja del postureo a 2.000 euros
La escena roza el esperpento sociológico y el triunfo indiscutible del marketing. Apple lanza un plegable de primera generación, le recorta prestaciones básicas como el reconocimiento facial, le clava un precio prohibitivo que supera los dos mil billetes y el consumidor responde agotando el inventario en 180 segundos. La marca pecó de conservadora encargando menos de 10 millones y ahora la cadena de suministro paga las prisas. Habrá que ver cuántos de esos compradores mantienen el terminal en el bolsillo cuando pase la novedad y descubran las limitaciones de software frente a plegables asiáticos mucho más maduros. Pero, de momento, la jugada comercial le ha salido redonda a John Ternus y compañía.
Y tú, ¿harías cola o esperarías meses por un plegable de más de 2.000 euros como el iPhone Duo o consideras absurda la fiebre que se ha desatado? Déjanos tu opinión en los comentarios y únete a la discusión en Instagram, Facebook y YouTube.
