Tras un mes de expectación, Hisense ha presentado oficialmente su nuevo dispositivo experimental. A diferencia de las soluciones fijas del mercado, este terminal apuesta por una pantalla secundaria magnética que puedes quitar y poner a tu antojo.
Hisense adelantó los primeros detalles sobre el A10 a principios de junio de 2026. Ahora, la firma ha desvelado por completo este singular dispositivo con pantalla de tinta electrónica (E-ink). El terminal se presenta como una propuesta sumamente disruptiva en un nicho de mercado que busca reducir la fatiga visual sin renunciar por completo a las bondades de un panel tradicional. Su gran factor diferencial radica en un concepto de doble pantalla modular que no se había visto hasta la fecha.
Un concepto modular: Tinta electrónica delante, LCD desmontable detrás
A diferencia del reciente Bigme Hibreak Dual 2, que integra un segundo panel fijo, el Hisense A10 introduce un diseño de doble pantalla donde la secundaria es magnética y completamente desmontable.
- Pantalla principal: El smartphone equipa un panel monocromo de 6,13 pulgadas en su parte frontal, con unos biseles de tamaño muy similar al modelo de Bigme. Es ideal para lectura prolongada, gestión de textos y ahorro extremo de batería.
- Pantalla secundaria: Se trata de una pantalla LCD en color que se acopla magnéticamente a la parte trasera del cuerpo del teléfono. Este ingenioso sistema busca ofrecer una versatilidad superior, permitiendo al usuario acoplarla cuando necesite visualizar contenido multimedia o aplicaciones que requieran color, y retirarla para aligerar el peso del terminal en el día a día. De momento, las especificaciones técnicas concretas de este panel secundario no han sido confirmadas.

Para PROs: Silicio de 4 nm y el misterio del paquete comercial
Para los entusiastas del hardware móvil, los detalles técnicos del Hisense A10 revelan que no estamos ante un simple lector de libros electrónicos con funciones de llamada, sino ante un smartphone con músculo técnico:
- Rendimiento de gama alta: Los avances oficiales de la marca confirman que el dispositivo está equipado con un SoC de 4 nanómetros y 8 núcleos. Los rumores del sector apuntan a que podría tratarse del reputado Snapdragon 8 Gen 3, una CPU extremadamente capaz de gestionar cargas de trabajo muy intensas y multitarea pesada.
- Software actualizado: Tal y como revela la propia imagen promocional de Hisense, el terminal llegará al mercado con el sistema operativo Android 16 integrado, garantizando una excelente vida útil y compatibilidad de aplicaciones.

Sin embargo, hay un detalle comercial muy importante que los futuros compradores deben tener en cuenta. Aunque Hisense no lo ha validado de forma oficial, la fuente fiable Experience More informa de que es muy poco probable que la pantalla desmontable venga incluida en la caja del teléfono.
Todo apunta a que se venderá de forma independiente como un accesorio opcional. Específicamente, se trataría de la pantalla magnética Vamvo, un componente que ya se puede encontrar listado en tiendas como Amazon a un precio de 46,99 dólares.
Disponibilidad y precio estimado
El resto de detalles técnicos sobre el smartphone siguen manteniéndose bajo secreto de sumario por parte de la compañía, incluido su precio oficial de venta. A pesar de ello, las estimaciones de los analistas apuntan a que el Hisense A10 tendrá un precio inicial en China de 3.999 CNY, lo que al tipo de cambio actual vendría a ser unos 590 dólares en el mercado internacional.
La opinión de Gurú Tecno: Una genialidad modular que puede morir por la avaricia de los accesorios
El concepto del Hisense A10 es, desde un punto de vista técnico, una absoluta genialidad. Resolver el dilema de los smartphones de tinta electrónica (que se quedan cortos para ver vídeos o usar apps dinámicas) mediante un panel LCD magnético de quita y pon es una solución elegante y muy versátil. Además, meterle un SoC de 4 nm y 8 núcleos asegura que el rendimiento bajo la capa de tinta electrónica sea fluido, algo de lo que cojean casi todos sus rivales.
Ahora bien, la jugada comercial de vender la pantalla secundaria por separado es una puñalada directa al atractivo del producto. Si estás anunciando a bombo y platillo un teléfono de «doble pantalla», obligar al usuario a pasar por caja de nuevo para adquirir el panel Vamvo convierte una gran innovación en un simple teléfono monocromo caro con imanes en la espalda. Si Hisense quiere que este concepto triunfe fuera del nicho más entusiasta, el panel LCD debe venir en la caja. De lo contrario, nacerá cojo.
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