La casa de subastas Mecum ha soltado la bomba: el próximo mes subastará el legendario Ferrari 250 GTO con número de chasis 3729GT. Las estimaciones del mercado ya están echando humo, prediciendo que el precio final superará fácilmente los 50 millones de dólares.

¿Por qué es tan especial este coche? La rareza técnica definitiva
Ferrari solo fabricó 36 unidades del 250 GTO. De esos, solo ocho se hicieron con el volante a la derecha, y este es uno de ellos. Pero lo que lo convierte en una pieza única e irrepetible es que es el único 250 GTO que salió de fábrica pintado de blanco. Es, literalmente, único en su especie.

Pedigrí de carreras y dueños ilustres
Este chasis 3729GT no ha estado guardado en una burbuja. Tiene un historial de competición brutal. Su primer dueño fue John Coombs, jefe de equipo británico, y fue domado por leyendas del volante como Jack Sears, Graham Hill y Richie Ginther.

Sus vitrinas lucen segundos puestos en la Goodwood RAC Touring Cup (1962 y 1963) y una victoria en el Trofeo Guards en Brands Hatch en 1963. Tras competir durante casi todo 1964 y cambiar de manos varias veces, en 1999 acabó en el garaje de Jon Shirley, ex presidente y director de operaciones de Microsoft, quien lo ha mantenido como una posesión preciada hasta hoy.

El corazón de la bestia y un «extra» de locos
Técnicamente, el coche está en un estado prácticamente perfecto. Actualmente, ruge gracias a un motor Colombo V12 de 3.0 litros construido por la propia Ferrari Classiche durante una restauración completa. Mantiene su gloriosa transmisión manual original de cinco velocidades y respira a través de seis carburadores Weber.

Pero atención al «pack de accesorios». Quien compre este coche no solo se lleva el vehículo. La subasta incluye un valioso inventario de repuestos originales de competición que por sí solo vale una fortuna: un motor V12 completo de repuesto, ruedas adicionales, sistema de frenos y distribuidores dobles Marelli. ¡Es el kit de circuito definitivo!

La opinión final del Gurú
Estamos ante un evento histórico en el mundo del motor. No se trata solo de comprar un coche; es adquirir una pieza irrepetible de la historia de Ferrari. El récord actual en subasta pública para este modelo es de 51,7 millones de dólares.

Teniendo en cuenta su estatus único como el «único blanco original», que viene con un segundo motor V12 bajo el brazo, y su historial de propietarios VIP, es muy probable que este 250 GTO destroce esa marca el mes que viene.

En resumen, estamos ante el pináculo de la ingeniería analógica con un precio de salida que haría sudar al CFO de una gran tecnológica. Es la oportunidad perfecta para quien quiera sentir la verdadera conducción sin asistencias electrónicas, siempre y cuando tenga el capital (y la paciencia) para mantener esos seis carburadores Weber perfectamente afinados.
Yo voy a consultar mi app bancaria a ver si me dejan financiarlo a 3.000 años. ¿Te animas a pujar por esta joya de la mecánica? Es la máxima expresión del coleccionismo: historia, rendimiento y exclusividad absoluta. ¡Te leemos en los comentarios! Y no te olvides de seguir a Gurú Tecno en YouTube, Instagram y Facebook.