
El magnate tecnológico ha vuelto a usar X (su plataforma, claro) para plantear una alternativa radical a los sistemas de salud universales. ¿Su propuesta? Una combinación explosiva de Grok, la IA de su compañía xAI, y Optimus, el robot humanoide de Tesla.
El detonante y la crítica al sistema público
Todo empezó con una tragedia: la muerte de un hombre canadiense tras esperar más de ocho horas en urgencias. Musk no desaprovechó la oportunidad para cargar contra la sanidad pública con una de sus comparaciones incendiarias: «Un sistema de salud dirigido por el gobierno es como tener al DMV como tu médico».

Para los que no vivís en EE.UU., el DMV es el equivalente a nuestra DGT, pero con una fama aún peor de burocracia infernal y esperas eternas. Musk usa esta imagen para pintar un sistema público ineficiente y lento.
La solución tecnológica: Dr. Grok y cirujano Optimus
Tras la crítica, vino la venta. Musk imagina un futuro donde la inteligencia de Grok (su respuesta a ChatGPT, conocido por su tono «picante») se combine con las capacidades físicas de Optimus para «ofrecer una atención médica increíble para todos».

No es la primera vez que Musk sueña con esto. Ya había predicho que Optimus podría llegar a realizar cirugías de forma independiente, calificando al robot como el «error del dinero infinito» para Tesla por su potencial económico ilimitado. Imaginad: diagnósticos instantáneos y precisos por IA, seguidos de intervenciones quirúrgicas realizadas por robots incansables y ultraprecisos. Técnicamente, el potencial para democratizar el acceso a la salud de alta calidad es inmenso.
Optimus: el robot para todo (incluso para acabar con el crimen)
Las ambiciones de Musk con Optimus no se quedan en el quirófano. En su gran plan, este robot representará más del 80% del valor futuro de Tesla.
Musk visualiza un futuro donde Optimus no solo nos cuida, sino que también nos vigila. Ha sugerido que podría prevenir la delincuencia mediante un enfoque de «sombra», logrando un futuro sin cárceles. Además, al asumir el trabajo pesado, los robots liberarían la productividad humana y sentarían las bases para unos ingresos altos universales.
La opinión final del Gurú
La visión es técnicamente fascinante. La IA ya está demostrando ser superior a los humanos en ciertos diagnósticos por imagen, y la cirugía robótica asistida es una realidad. Llevar esto al siguiente nivel con IAs conversacionales como Grok y robots autónomos como Optimus podría, en teoría, solucionar los problemas de escasez de personal médico y las listas de espera.

Sin embargo, la comparación de la sanidad pública con el DMV es una simplificación populista y peligrosa. Reemplazar un sistema universal por uno privado basado en la tecnología de una sola persona plantea enormes dilemas éticos y de acceso. ¿Quién controlará los datos médicos? ¿Qué pasará si Grok se equivoca o si Optimus falla en el quirófano? ¿Será esta «atención médica increíble» realmente para todos o solo para quienes puedan pagar la suscripción premium a la salud de Tesla?
Musk vende un futuro brillante, pero el camino está lleno de sombras éticas y técnicas que no se solucionan con un simple tuit. Déjanos tu opinión en los comentarios y únete a la discusión en Instagram, Facebook y YouTube.