Seamos sinceros: comprar un móvil por poco más de 100 euros suele ser una experiencia deprimente. Plástico de mala calidad que cruje, baterías que mueren a media tarde, y una sensación general de que se va a desintegrar si lo miras muy fuerte. Son teléfonos desechables diseñados con obsolescencia programada en su ADN. O, al menos, lo eran.
Realme, en su cruzada por ofrecer más por menos, acaba de presentar el Note 70T, un móvil de gama de entrada que no quiere ser el más potente, sino el más fiable, duradero y autónomo. Es un auténtico tanque de guerra disfrazado de smartphone, y su precio es un insulto para la competencia: desde 109,99 euros.
El corazón de un tractor: potencia justa y necesaria
No te vamos a mentir, el procesador Unisoc T7250 no va a batir ningún récord en los benchmarks. Es un chip de 12nm modesto, con 8 núcleos, diseñado para una sola cosa: que Android 15 y tus apps del día a día (WhatsApp, Instagram, YouTube) funcionen de forma fluida y con un consumo energético mínimo. Es un motor diésel, no un V12. Fiable, duro y nada más.

La pantalla sigue la misma filosofía. Es un panel LCD gigante de 6,74 pulgadas con una tasa de refresco de 90Hz para una buena fluidez, pero con una resolución 720p+. ¿Por qué? Para abaratar costes y, sobre todo, para que la batería dure una eternidad.
La batería que no muere y el cuerpo que no se rompe
Y aquí es donde el Note 70T humilla a móviles que cuestan cinco veces más.
- La batería: Monta una monstruosa batería de 6000 mAh. Realme promete hasta 65 horas y 25 minutos de autonomía y que la batería aguantará más de 1.000 ciclos de carga completos manteniendo más del 80% de su capacidad original. Es un teléfono diseñado para que te olvides del cargador durante dos días completos sin pestañear.
- El blindaje: Y por si fuera poco, es un tanque. Tiene certificación IP54 (aguanta polvo y salpicaduras de agua) y ha superado las pruebas de estándar militar MIL-STD-810H. Esto significa que ha sido testado en laboratorio contra caídas, vibraciones y temperaturas extremas. Es el móvil perfecto para torpes, para llevarlo a un trabajo exigente o, simplemente, para no tener que vivir con el miedo a que se te caiga al suelo.
El rey de la gama de entrada tiene nuevo nombre
El Realme Note 70T no es un móvil para fardar. Es una herramienta. Es la definición perfecta de lo que debería ser un teléfono de gama de entrada en 2025: no el más rápido, sino el más fiable. Realme ha entendido a la perfección las necesidades del usuario que tiene un presupuesto ajustado. Ese usuario no necesita jugar al Genshin Impact a 60fps. Necesita un móvil que aguante una jornada de trabajo duro, que no se rompa a la primera caída y, sobre todo, que no le deje tirado sin batería a las 6 de la tarde. Y todo eso, el Note 70T se lo da por poco más de 100 euros, con detalles como un LED de notificaciones y la promesa de un software optimizado. Es una lección para el resto de marcas: en la gama más baja, la durabilidad y la autonomía son los verdaderos reyes.
¿Es esta la fórmula perfecta para el móvil de gama de entrada? ¿Prefieres más batería y resistencia o más potencia bruta por el mismo precio? El debate sobre lo que de verdad importa en un móvil asequible está servido. Déjanos tu opinión en los comentarios y únete a la discusión en Instagram, Facebook y YouTube.
