
A veces la tecnología más valiosa no es la que tiene el chip más rápido, sino la que tiene más historia. Hoy hablamos de la reliquia definitiva, el Santo Grial de la informática personal que acaba de pulverizar todos los récords en una subasta.
Preparaos, porque el origen de la manzana mordida vale ahora más que muchos superdeportivos.
Pulverizando todas las expectativas
En la reciente subasta titulada «Steve Jobs y la revolución informática: subasta del 50.º aniversario de Apple», organizada por RR Auction, se ha hecho historia de la tecnología. La extremadamente rara «Placa de prototipo n.º 0» del Apple-1 estableció un nuevo récord mundial al venderse finalmente por la asombrosa suma de 2,75 millones de dólares.

Para entender la magnitud de esta venta, la cifra final es 5,5 veces superior a la estimación más alta que tenía la casa de subastas, que era de 500.000 dólares. Además, destroza el récord anterior para un Apple-1, que estaba fijado en 945.000 dólares.
La «Placa Celebración»: El origen de todo
¿Por qué este precio astronómico? Esta placa de circuito, conocida como la «Placa Celebración», tiene un inmenso valor histórico: es el prototipo más antiguo conocido del Apple-1 fabricado en fibra de vidrio.
Esta fue la muestra exacta que Steve Jobs y Steve Wozniak utilizaron para validar el diseño antes de atreverse a comenzar la producción comercial. De hecho, el diseño de las famosas 50 computadoras Apple-1 que se vendieron posteriormente a través de Byte Shop se basó íntegramente en este prototipo. Es, literalmente, un testimonio físico del inicio de la industria moderna de las computadoras personales.
Un lote de museo completo
El comprador no solo se lleva la placa. El lote está notablemente completo e incluye un teclado KeyTronic de circa 1977, un televisor Sony CRT clásico y la fuente de alimentación original. Como toque final de valor incalculable, incluye réplicas del manual de usuario y los esquemas del Apple-1, todos con la firma de Steve Wozniak en rotulador azul.

La opinión final del Gurú: análisis histórico
Simbólicamente, esta venta demuestra que la tecnología clásica ha alcanzado definitivamente el estatus de arte. Pagar casi 3 millones de dólares por una placa de circuito de hace 50 años puede parecer una locura para el profano, pero para el coleccionista, esto es el «Génesis». No es solo hardware viejo; es el borrador original de la revolución digital que define el mundo actual. Quien lo haya comprado no tiene un ordenador obsoleto, tiene la Mona Lisa de Silicon Valley, el artefacto fundacional de la empresa más valiosa del planeta. Déjanos tu opinión en los comentarios y únete a la discusión en Instagram, Facebook y YouTube.