
Si pensábamos que la sangría de despidos en el sector tecnológico se había estabilizado, Amazon acaba de darnos un baño de realidad helada.
El gigante del comercio electrónico no tiene piedad. Apenas tres meses después de su último gran recorte, vuelve a sacar la tijera de podar, y esta vez el corte es histórico. La sombra de la eficiencia operativa (y sí, la IA, aunque no la mencionen explícitamente hoy) sigue alargándose sobre los trabajadores humanos.
La excusa oficial: «Reducir la burocracia»
No hay paz para los trabajadores del sector tecnológico. Amazon ha oficializado una nueva y brutal ola de despidos masivos que afecta a 16.000 empleados. Este movimiento no es aislado; es la culminación de un plan iniciado en octubre pasado con la salida de otros 14.000 trabajadores.
Las matemáticas son escalofriantes: en solo tres meses, la compañía dirigida por Andy Jassy ha prescindido de 30.000 integrantes de su plantilla. Con esto, la firma supera su propio récord negativo de 2022, cuando eliminó 27.000 puestos de trabajo, completando así los mayores despidos de su historia.
En el anuncio oficial, la narrativa corporativa de siempre hace acto de presencia. Amazon asegura que esta decisión busca «simplificar los niveles organizacionales, reducir la burocracia e incrementar la responsabilidad».
¿A quiénes afecta? De momento es una incógnita. No se han especificado áreas concretas, solo que el impacto será «a lo largo y a lo ancho de la compañía», tanto en Estados Unidos como en el extranjero.
El elefante en la habitación: La Inteligencia Artificial
Aunque en este comunicado concreto Amazon ha evitado mencionar explícitamente a la IA como causante directa, es imposible ignorar el contexto. En junio del año pasado, el propio CEO Andy Jassy advirtió que la inteligencia artificial cambiaría radicalmente la forma de trabajar, obligando a reducir la dependencia de empleados humanos en ciertas tareas.
Esta reestructuración masiva huele a una preparación del terreno para una empresa más automatizada y menos dependiente de roles intermedios.

Una puerta entreabierta y la promesa de seguir contratando
Hay un pequeño rayo de esperanza para los afectados: Amazon ha indicado que tendrán un tiempo determinado para postularse a otros roles internos. Es decir, algunos podrían salvarse cambiando de división.
Además, la empresa intenta calmar las aguas asegurando que los despidos masivos no serán algo frecuente «cada pocos meses», aunque dejan la puerta abierta a futuros «ajustes». Curiosamente, mientras despiden a 30.000 personas (un poco más del 1% de su fuerza laboral global de 1,5 millones), aseguran que seguirán contratando e invirtiendo en «áreas y funciones estratégicas cruciales» para su futuro. Blanco y en botella: sale talento «legacy», entra talento enfocado en IA y nuevas tecnologías.
La opinión final del Gurú: análisis técnico
Técnicamente y estratégicamente, lo que estamos viendo en Amazon no es una simple «reducción de grasa», es una rotación de capital humano a escala industrial.
- Optimización brutal del OpEx: Despedir a 30.000 personas en un trimestre es una maniobra financiera agresiva para liberar una cantidad masiva de flujo de caja operativo (OpEx). ¿Para qué? Para redirigirlo a las inversiones de capital (CapEx) necesarias en la carrera armamentística de la IA (centros de datos, GPUs, I+D).
- El fin de la «burocracia» humana: Cuando Jassy habla de «simplificar niveles organizacionales», lo que debemos leer entre líneas es la eliminación de capas enteras de middle management (gestión intermedia) y roles administrativos cuyas funciones de coordinación y supervisión están empezando a ser asumidas por agentes de IA y sistemas automatizados de gestión.
- Reciclaje forzoso: La oferta de recolocación interna es una prueba de fuego. Amazon se queda con el talento capaz de adaptarse a las nuevas «áreas estratégicas» y se desprende del resto. Es una darwinismo corporativo acelerado por la tecnología.
Esto no es una crisis de Amazon; es Amazon preparándose para ser una empresa radicalmente diferente en 2030. Déjanos tu opinión en los comentarios y únete a la discusión en Instagram, Facebook y YouTube.