La carrera por acaparar la infraestructura de computación necesaria para alimentar la inteligencia artificial no conoce fronteras. Según los informes publicados por Nikkei Asia, Anthropic se encuentra en la fase final de negociaciones con el gigante NTT DATA para cerrar un acuerdo histórico: la construcción de su primer centro de datos en Japón, que estará ubicado en la ciudad de Osaka.
Un megaproyecto de más de un billón de yenes y 500 MW
Las magnitudes de este nuevo centro de supercomputación reflejan la escala titánica que exigen los modelos de lenguaje actuales:
- Capacidad colosal: Se espera que las instalaciones alcancen una capacidad de 500 megavatios (MW).
- Inversión millonaria: El coste total de construcción superará el billón de yenes, un despliegue económico descomunal que estará equipado con una enorme cantidad de chips avanzados de alto valor.
- Plazos previstos: Ambas compañías confinan en cerrar el acuerdo definitivo durante el presente año fiscal, con el objetivo de iniciar las operaciones parciales de la planta en el año 2028.
Energía independiente: El reto de los centros de datos fuera de la red
Uno de los detalles más llamativos del informe es la estrategia energética elegida para agilizar los plazos. Debido a la complejidad de conectar una infraestructura de semejante tamaño a las redes de distribución tradicionales de forma inmediata, el centro de datos utilizará inicialmente un suministro de energía fuera de la red. Esto incluirá métodos de generación in situ, tales como el uso de pilas de combustible, ganando así el margen temporal necesario mientras se completa la instalación de la red eléctrica de apoyo.

La burbuja de silicio necesita su propia central eléctrica
Que una empresa de IA como Anthropic necesite levantar un complejo de 500 MW en Osaka —con una inversión que supera el PIB de pequeños países y recurriendo a generación de energía independiente por la falta de potencia en las redes convencionales— vuelve a poner sobre la mesa la gran crisis silenciosa de nuestra década: el hambre voraz de los centros de datos.
Mientras los gobiernos intentan acelerar la transición energética, la industria tecnológica absorbe gigavatios a una velocidad alarmante, obligando a los gigantes del sector a buscar soluciones «fuera de la red» para alimentar sus procesadores de última generación. La inteligencia artificial promete revolucionar el mundo, pero el peaje energético que exige para mantener sus servidores en marcha es, sencillamente, titánico.
Y tú, ¿crees que las redes eléctricas globales podrán soportar la avalancha de macrocentros de datos que exige la IA o estamos abocados a un colapso energético? ¡Déjanos tu opinión en los comentarios, el debate está que arde! Y no te olvides de seguir a Gurú Tecno en YouTube, Facebook e Instagram.
