Un monolito de cristal sin biseles ni Isla Dinámica suena a la máxima revolución técnica de la década, pero la actual estrategia de Apple sugiere que no reemplazará a la gama Pro, sino que creará un escalón ‘super-premium’ al estilo del mítico iPhone X.
En el año 2027 se cumplirán dos décadas desde que Steve Jobs cambió el mundo al presentar el primer iPhone. Como era de esperar, los rumores en la industria están al rojo vivo anticipando un rediseño radical para celebrar este 20º aniversario.
Las filtraciones apuntan a que Apple finalmente alcanzará la visión original del diseñador Jony Ive: un dispositivo que parece un único bloque de cristal continuo. Se habla de una pantalla de 7 pulgadas que se curva sobre los bordes gracias a la eliminación total de los biseles, así como de la integración del sistema Face ID y la cámara frontal por debajo del panel, diciendo adiós definitivamente a la Isla Dinámica.
Sin embargo, aunque muchos analistas asumen que este modelo se llamará iPhone 20 y sustituirá a los iPhone Pro y Pro Max, existe una razón de peso para dudar de que ese sea el camino elegido por Cupertino.
El giro utilitario de la gama Pro vs. la elegancia del iPhone Air
Para entender por qué el iPhone del 20º aniversario podría no ser un «Pro», hay que fijarse en el cambio de rumbo que Apple inició con el iPhone 17 Pro.
La compañía decidió dar un giro utilitario a su línea profesional: apostó por un chasis de aluminio más grueso diseñado específicamente para maximizar el rendimiento térmico y la disipación del calor bajo cargas de trabajo exigentes. La gama Pro dejó de ser el estándar estético de lujo para convertirse en una herramienta de trabajo sin concesiones.
Al mismo tiempo, la estética vanguardista y el diseño ultrafino con materiales de primera línea como el titanio y el cristal se desplazaron hacia la línea iPhone Air. Pretender que Apple vuelva a fabricar su teléfono «Pro» completamente en cristal implicaría asumir compromisos térmicos severos que chocarían de frente con la filosofía actual de la marca.
El precedente de 2017: La jugada del iPhone X
El escenario más probable para el catálogo de Apple de cara a finales de 2027 o principios de 2028 recuerda inevitablemente a lo ocurrido en su 10º aniversario. En 2017, Apple no sustituyó su gama estándar; lanzó los iPhone 8 y 8 Plus junto al revolucionario iPhone X, situando a este último en la cúspide de la pirámide de precios para los usuarios que buscaban lo último en diseño.
| Categoría en la gama (2027 / 2028) | Modelo esperado | Enfoque principal |
| Punta de lanza / Diseño | iPhone 20º Aniversario (en dos tamaños) | Todo cristal, pantalla curvada, sin biseles ni recortes; sustituto o evolución del concepto Air. |
| Rendimiento ‘Uncompromising’ | iPhone 19 Pro / Pro Max | Máxima potencia térmica, construcción en aluminio, enfoque en cámaras profesionales y batería. |
| Formato plegable | iPhone Foldable (2ª Gen) | Mercado de pantallas flexibles de gama alta. |
| Gama de entrada / estándar | iPhone 19 / iPhone 19e | Modelos accesibles para el gran público. |

La opinión de Gurú Tecno: Separar el lujo de la potencia
Esta hipótesis nos parece la lectura más madura y con más sentido de la hoja de ruta de Apple. Un monolito de cristal sin biseles suena a obra de arte de la ingeniería, pero cualquier profesional que grabe vídeo en 4K o juegue a máxima tasa de refresco sabe que el cristal es un pésimo disipador del calor.

Separar el iPhone de aniversario como un icono conceptual de diseño (heredero directo de la filosofía del iPhone Air) y mantener la línea Pro enfocada en el rendimiento térmico y la durabilidad es la mejor decisión que Tim Cook podría tomar. Salvo que los rumores estén exagerando la radicalidad del diseño y se trate de un teléfono más convencional, pretender que un bloque de cristal sea el teléfono de trabajo definitivo para los próximos cinco años es un error que Apple ya cometió en el pasado y no parece dispuesta a repetir.
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