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Fusión galáctica: SpaceX adquiere xAI para construir centros de datos en el espacio y se convierte en la empresa privada más valiosa del mundo

febrero 3, 2026

Si pensabais que la guerra por la IA se libraba en servidores de Silicon Valley, estabais muy equivocados. Elon Musk ha decidido que la Tierra se le queda pequeña para sus ambiciones y ha ejecutado la fusión empresarial más bestia de la década.

SpaceX y xAI ya son una sola entidad. El magnate une su empresa de cohetes con su startup de inteligencia artificial en un movimiento que no solo crea la empresa privada más valiosa del planeta, sino que tiene un objetivo que parece sacado de una novela de ciencia ficción: llevar la «nube» literalmente a las nubes, al espacio exterior. Según Bloomberg News, la empresa fusionada está valorada en la asombrosa cifra de 1,25 billones de dólares.

El objetivo: Centros de datos orbitales

Elon Musk, CEO de SpaceX, ha sido claro sobre el propósito de esta fusión. En un memorando interno, explicó que el objetivo principal es crear un centro de datos basado en el espacio.

La lógica de Musk es aplastante: «El desarrollo actual de la IA depende en gran medida de centros de datos terrestres a gran escala, que consumen cantidades ingentes de electricidad y recursos de refrigeración». Musk argumenta que depender únicamente de soluciones terrestres a corto plazo no puede satisfacer la demanda global de electricidad de la IA y supondría una carga insostenible para el medio ambiente.

Un salvavidas financiero mutuo

Esta fusión integra dos empresas que, irónicamente, atraviesan dificultades financieras. Datos de Bloomberg indican que xAI consume actualmente unos mil millones de dólares al mes, mientras que Reuters señala que SpaceX depende en un 80% de los ingresos de su negocio Starlink.

La construcción de un centro de datos espacial requiere el lanzamiento continuo de una gran cantidad de satélites, lo que garantizaría a SpaceX una fuente de ingresos estable y a gran escala en el futuro próximo. Además, la regulación de la FCC que obliga a desorbitar satélites cada 5 años asegura un ciclo de ingresos constante para la empresa de cohetes.

Incertidumbres y polémicas

La fusión plantea interrogantes sobre la OPI de SpaceX, que estaba planeada para junio de este año, ya que Musk no mencionó nada al respecto en su memorando.

Además, las empresas tienen objetivos a corto plazo muy dispares: SpaceX se centra en validar el cohete Starship para misiones a la Luna y Marte, mientras xAI compite ferozmente con Google y OpenAI. Esta presión competitiva ha llevado a xAI a flexibilizar las restricciones de su chatbot Grok, lo que ha provocado polémicas por su uso para generar pornografía involuntaria.

La opinión final del Gurú: análisis estratégico

Estratégicamente, esta es la jugada maestra definitiva de Musk para financiar sus ambiciones multiplanetarias utilizando la fiebre del oro de la IA. Une la necesidad desesperada de capacidad de cómputo de la IA (xAI) con la única empresa capaz de poner esa capacidad en órbita de forma barata y masiva (SpaceX con Starship).

Al mover los centros de datos al espacio, soluciona de un plumazo los problemas de consumo energético y refrigeración en la Tierra (en el espacio la energía solar es constante y el frío es gratis). Además, crea un cliente interno gigantesco (xAI) que garantiza la demanda de lanzamientos de Starship durante décadas, financiando así el desarrollo del cohete necesario para llegar a Marte. Es un ecosistema cerrado donde una mano lava a la otra, financiado por la valoración de mercado más alta de la historia privada. ¡Te leo abajo! Déjanos tu opinión en los comentarios y únete a la discusión en InstagramFacebook y YouTube.

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