
¿Os acordáis del mítico Sony Ericsson Xperia Play? Aquel móvil que se abría para mostrar un mando de consola… Pues bien, la marca Ayaneo, famosa por sus PC-consolas portátiles, lleva tiempo cocinando su sucesor espiritual, el Pocket Play.
Lo presentaron en diciembre, pero solo nos enseñaron la carcasa, dejándonos con la miel en los labios sobre qué bestia habitaría en su interior. Han pasado casi dos meses de silencio, pero por fin, Ayaneo ha soltado la prenda y ha confirmado el cerebro de su primer smartphone gaming. Y ojo, porque la elección va a traer cola.
¿Potencia bruta o apuesta arriesgada a largo plazo?
Ayaneo ha confirmado oficialmente que el corazón que impulsará su esperado smartphone híbrido, el Pocket Play, será el procesador MediaTek Dimensity 9300.
Para poneros en contexto, el Dimensity 9300 fue un procesador insignia (flagship) lanzado en 2023. No nos equivoquemos, es un chip extremadamente capaz, con potencia de sobra para mover los juegos más exigentes incluso hoy en día. Sin embargo, la elección no deja de ser curiosa y ha levantado alguna ceja en la comunidad entusiasta.

Estamos en febrero de 2026. Ayaneo podría haber optado por un SoC más reciente, como el actual Dimensity 9500 o incluso el Dimensity 9400+ del año pasado, para asegurar un rendimiento más consistente a largo plazo y una mejor preparación para el futuro.
El problema no es la potencia bruta actual, sino la longevidad. Los procesadores más antiguos tienden a perder el soporte del fabricante antes, lo que afecta a las actualizaciones de software y la estabilidad a largo plazo. Esto es crítico en un dispositivo de nicho enfocado a entusiastas como este, que esperan que su inversión dure años al máximo nivel. Además, Ayaneo no ha acompañado el anuncio con ningún dato duro: no hay cifras de frames por segundo, ni puntuaciones de benchmarks, ni pruebas de rendimiento real.
Un diseño que enamora a los nostálgicos
Más allá del chip, lo que hace único al Pocket Play es su intento de difuminar la línea entre teléfono inteligente y consola portátil.
El dispositivo utiliza un mecanismo de deslizamiento lateral que revela un controlador físico completo oculto debajo de la pantalla. En su interior encontramos una distribución familiar con un D-pad, botones ABXY, gatillos laterales y dos sticks analógicos.

Como toque innovador, Ayaneo ha incluido «dual smart touchpads» (dos paneles táctiles inteligentes), que se pueden personalizar para que funcionen como joysticks virtuales o touchpads estándar, dando a los jugadores flexibilidad total. La inspiración en el Sony Ericsson Xperia Play de 2011 es evidente y maravillosa.
La opinión final del Gurú: análisis estratégico
Estratégicamente, la elección del Dimensity 9300 es una jugada de doble filo. Por un lado, permite a Ayaneo utilizar un chip de gama alta probado y potente, probablemente a un coste mucho menor que los silicios de 2025 o 2026, lo que podría ayudar a contener el precio final del dispositivo (algo crucial en un hardware tan complejo mecánicamente).
Por otro lado, lanzar en 2026 un dispositivo «revolucionario» con un cerebro de 2023 puede generar desconfianza entre el público «hardcore» al que va dirigido, preocupados por el soporte futuro. El éxito del Pocket Play dependerá de si la ejecución del hardware (ese mecanismo deslizante tiene que ser perfecto) y la optimización del software son tan buenas que hagan olvidar que el chip tiene ya unos años. ¡Te leo abajo! Déjanos tu opinión en los comentarios y únete a la discusión en Instagram, Facebook y YouTube.