
Si tenías pensado renovar el portátil o el móvil este 2026, quizás deberías darte prisa. Samsung, el gigante surcoreano que fabrica componentes para medio mundo, ha lanzado una bengala de aviso que no podemos ignorar: la «normalidad» en los precios de la electrónica de consumo está a punto de romperse. ¿El culpable? No es la inflación, ni la logística. Es el monstruo insaciable que todos estamos alimentando: la Inteligencia Artificial.
Y es que comprar tecnología podría dejar de ser tan accesible como hasta ahora. Samsung ha emitido una advertencia inusual: los precios de smartphones y ordenadores podrían subir en los próximos meses como consecuencia directa de la carrera global por la IA que está sacudiendo la industria desde sus cimientos.
El cuello de botella: la memoria RAM se la quedan los centros de datos
El problema no está en las pantallas ni en los procesadores. El verdadero drama está en la memoria. Samsung reconoce que la escasez de módulos de memoria empieza a ser crítica.
El motivo es pura oferta y demanda a escala industrial. El auge de la IA requiere una infraestructura gigantesca para entrenar y ejecutar modelos avanzados. Los centros de datos dedicados a la IA están absorbiendo cantidades absurdas de memoria, dejando el suministro bajo mínimos para los productos de consumo que tú y yo compramos.

Los fabricantes están priorizando dónde está el dinero grande ahora mismo: memoria para centros de datos y soluciones HBM de alto rendimiento para empresas de IA, dejando de lado la memoria destinada a la electrónica de consumo.
Samsung «intenta aguantar», pero los chips ya son un 60% más caros
Desde Samsung aseguran que no quieren trasladar el aumento de costes al consumidor, pero admiten que están estudiando una posible «revisión de precios» si la situación no mejora. Y la situación es tensa: en los últimos meses, el precio de algunos chips de memoria ya ha subido hasta un 60%. La industria empieza a asumir que absorber ese impacto indefinidamente no es viable.
Un efecto dominó que podría durar hasta 2028
El paralelismo con la crisis de las GPU durante el boom del minado de criptomonedas es inevitable: la IA amenaza con repetir el patrón de precios disparados durante años. Esta escasez podría retrasar lanzamientos, limitar las configuraciones de RAM en modelos de gama media y encarecer las consolas de nueva generación.
Lo peor es el horizonte temporal. Algunas previsiones internas del sector apuntan a que la tensión en la cadena de suministro podría prolongarse más allá de 2028. No hablamos de un bache puntual, sino de un cambio estructural en lo que consideramos el coste «normal» de la tecnología.
La opinión final del Gurú
Técnicamente, estamos ante una «tormenta perfecta» en la cadena de suministro de semiconductores. Las fundiciones de memoria (DRAM y NAND) tienen una capacidad finita. Si la demanda de memoria HBM (High Bandwidth Memory) para las GPUs de IA (como las de NVIDIA) explota —y ofrece márgenes de beneficio mucho mayores—, los fabricantes como Samsung, SK Hynix y Micron desviarán sus líneas de producción hacia allí. Esto reduce la oferta de la RAM DDR5/LPDDR5 estándar que usan nuestros PC y móviles.

Preparaos para un escenario donde los 8GB de RAM se estandaricen por más tiempo del deseado en gamas medias y donde los saltos a 16GB o 32GB en portátiles tengan un sobrecoste doloroso. La IA es el futuro, pero el peaje lo vamos a pagar en el hardware del presente. ¡Te leemos en los comentarios! Y no te olvides de seguir a Gurú Tecno en YouTube, Instagram y Facebook.