Han pasado más de 12 años desde que el último y legendario Lexus LFA, con su aullido de Fórmula 1, salió de la línea de producción. Doce años de silencio, de espera, de plegarias de los fans. Y por fin, la bestia ha despertado. Fotógrafos espía del medio CarScoops han cazado en el infierno verde de Nürburgring el prototipo del que está llamado a ser su sucesor espiritual: el espectacular Lexus LFR.

Y lo que han cazado no es un solo coche. Son tres versiones con tres kits aerodinámicos diferentes, lo que confirma que Lexus no está jugando. Están preparando una ofensiva total para volver a competir en la cima de la pirámide de los superdeportivos.

Tres sabores de agresividad
Las fotos espía revelan que Lexus está probando tres configuraciones distintas, probablemente para ofrecer diferentes niveles de rendimiento:
- La versión de calle: Con un aspecto relativamente discreto, sin grandes alerones, pensada para ser (casi) un coche de diario.
- La edición ‘track’: Una bestia de circuito con un brutal labio frontal de fibra de carbono, aletines y un gigantesco alerón trasero.
- La versión intermedia: Un equilibrio entre los dos mundos, con un alerón más pequeño y una aerodinámica menos radical.
El diseño general es una evolución agresiva del LFA y del Sport Concept, con unas líneas afiladas, enormes tomas de aire y cuatro salidas de escape que prometen una sinfonía inolvidable.

Un corazón V8, pero con el veneno de la hibridación
Aquí reside la gran noticia. Aunque Lexus no ha soltado prenda, todos los rumores apuntan a que el LFR estará impulsado por un nuevo motor V8 biturbo, asistido por un sistema híbrido. La potencia estimada es una auténtica salvajada: más de 900 caballos. Es la respuesta de Lexus a los superdeportivos híbridos de Ferrari, Lamborghini y McLaren.

El veredicto del Gurú
El avistamiento del Lexus LFR en Nürburgring es la confirmación de que la leyenda ha vuelto. Y no vuelve para un desfile de clásicos. Vuelve para la guerra. Lexus está preparando un arma de una sofisticación y una potencia brutales, una que combina la furia de un V8 con la tecnología de la hibridación.

La estrategia de ofrecer tres kits aerodinámicos es increíblemente inteligente, permitiéndoles atacar diferentes nichos de mercado con un solo coche. El LFR no será solo un coche. Será una declaración. La prueba de que, cuando se lo proponen, los ingenieros japoneses pueden mirar a los ojos, y superar, a los grandes mitos europeos. La espera ha sido larga. Pero a juzgar por estas imágenes, habrá merecido la pena.

¿Crees que el Lexus LFR podrá estar a la altura del legendario LFA? ¿O la hibridación le robará el alma? El debate está servido. Déjanos tu opinión en los comentarios y únete a la discusión en Instagram, Facebook y YouTube.
