Justo cuando muchos daban por muerta la capacidad de Huawei para fabricar sus propios procesadores de gama alta, la bestia ha vuelto a rugir. En un documento oficial del Centro de Evaluación de Seguridad de la Información de China, ha aparecido un nombre que ha hecho temblar a la industria: HiSilicon Kirin 9000X.
Este nuevo y misterioso procesador no es un rumor. Ha pasado la certificación de seguridad y confiabilidad de Nivel II, el más alto posible, lo que confirma que es un producto real y listo para su despliegue. Es la prueba definitiva de que, a pesar de las brutales sanciones de Estados Unidos, la maquinaria de I+D de Huawei no solo no ha muerto, sino que sigue trabajando a pleno rendimiento en la sombra.
El sucesor de una leyenda
El nombre «9000X» es toda una declaración de intenciones. Es el sucesor del legendario Kirin 9000, el último gran procesador de gama alta que Huawei pudo fabricar en el proceso de 5nm de TSMC antes de que el veto estadounidense les cortara las alas. Aquel chip fue una bestia que, en su momento, compitió de tú a tú con lo mejor de Qualcomm y Apple.
Aunque de momento no se han revelado las especificaciones técnicas del 9000X, la «X» en la nomenclatura de Kirin siempre ha significado una versión con un rendimiento aún más extremo. Esto sugiere que podríamos estar ante un procesador con una CPU y una GPU más potentes, y, sobre todo, con una NPU (Unidad de Procesamiento Neuronal) de nueva generación para potenciar las capacidades de IA de sus futuros dispositivos.
Una victoria de la soberanía tecnológica china
La aparición de este chip es mucho más que una simple noticia de hardware. Es una victoria geopolítica para China. Demuestra que su estrategia de autosuficiencia, de crear un ecosistema tecnológico independiente de Estados Unidos, está dando sus frutos.

Junto al Kirin 9000X, en la misma certificación, ha aparecido otro procesador chino, el Loongson 3B6000M, lo que confirma la madurez que está alcanzando la industria de semiconductores del país.
El veredicto del Gurú
El Kirin 9000X es un fantasma que vuelve para atormentar a Washington. Es la prueba de que no se puede matar a un gigante como Huawei con sanciones. Solo consigues que se encierre en su laboratorio y vuelva más fuerte y, sobre todo, más independiente.
Todavía no sabemos en qué dispositivo debutará esta nueva bestia (¿quizás en el próximo plegable triple Mate XTs?), pero una cosa está clara: la guerra por el silicio se ha puesto al rojo vivo. Y Huawei, contra todo pronóstico, ha vuelto al campo de batalla.
¿Crees que Huawei podrá volver a competir de tú a tú con Apple y Samsung en la gama alta? ¿Son las sanciones una estrategia fallida? El debate está servido. Déjanos tu opinión en los comentarios y únete a la discusión en Instagram, Facebook y YouTube.
