Cierre de filas en TESLA: su presidenta blinda a Musk con un nuevo y demencial bonus de 1 billón de dólares y una frase lapidaria: ‘Nadie más puede dirigir la empresa’

En el volátil y a menudo caótico universo de Tesla, donde cada tuit de Elon Musk puede provocar un terremoto, la junta directiva ha decidido que es el momento de cerrar filas y apostar todo al rey. En una entrevista en Bloomberg TV, la presidenta de Tesla, Robyn Denholm, no solo ha defendido a capa y espada a su polémico CEO, sino que ha pronunciado una frase que es, a la vez, una declaración de lealtad absoluta y una muestra de una dependencia preocupante.

Ante la pregunta sobre el futuro liderazgo de la compañía, Denholm fue tajante: «Además de Musk, nadie más puede dirigir la compañía». Es un respaldo sin fisuras, un cheque en blanco que llega justo cuando la junta ha propuesto el plan de compensación más demencial de la historia corporativa.

El bonus del trillón de dólares

Para asegurarse de que su «líder ideal» no se distraiga con sus otros juguetes (X, Neuralink, SpaceX…), la junta directiva de Tesla ha diseñado un nuevo plan de compensación para Musk. Y la cifra es tan absurda que cuesta escribirla: un valor potencial de hasta 1 billón de dólares (sí, con «b» de billón, de los de 12 ceros).

Este plan no es un sueldo. Es un conjunto de objetivos tan increíblemente ambiciosos que rozan la ciencia ficción. El principal: aumentar la capitalización bursátil de Tesla desde el billón actual hasta los 8,5 billones de dólares en un plazo de 10 años. Para lograrlo, Musk tendrá que cumplir una serie de hitos, con el despliegue a gran escala del negocio de Robotaxi como piedra angular.

Una apuesta de ‘todo o nada’

La declaración de Denholm y este nuevo paquete de compensación son una apuesta de «todo o nada» por Elon Musk. La junta directiva está admitiendo, públicamente, que el futuro de Tesla no depende de su tecnología o de sus fábricas. Depende, única y exclusivamente, del genio, la visión y los caprichos de un solo hombre.

Es una estrategia de un riesgo altísimo. Por un lado, ata a Musk a la compañía y lo incentiva a centrarse en los objetivos más disruptivos. Por otro, crea una «Musk-dependencia» tan brutal que cualquier problema con su CEO podría hacer temblar los cimientos del imperio.

Para la presidenta de Tesla, sin embargo, no hay debate. Musk es el único que ha logrado lo imposible, y por tanto, es el único que puede llevar a la compañía al siguiente nivel, la era de la inteligencia artificial y la conducción autónoma. Y están dispuestos a pagarle un billón de dólares para que lo haga.

¿Crees que es sano para una empresa depender tanto de una sola persona? ¿Es el plan de compensación de Musk una locura o un incentivo genial? El futuro de Tesla se decide en estos despachos. Déjanos tu opinión en los comentarios y únete a la discusión en Instagram, Facebook y YouTube.

Alfredo Santiago Martín
Alfredo Santiago Martín
Ingeniero Químico, Máster en Aplicaciones Multimedia por la UOC y un apasionado de la Ciencia y de la Tecnología desde que tiene conocimiento de causa. Se define como un Geek en un mundo imperfecto. Ciudadano del mundo y nómada por suerte, su hábitat natural transcurre entre ordenadores y máquinas con muchos cables y botones. CEO y Fundador de GurúTecno.

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