Elon Musk es, a la vez, el Thomas Edison y el P.T. Barnum de nuestra era. Un genio de la ingeniería capaz de revolucionar industrias enteras y, al mismo tiempo, un maestro del espectáculo, un profeta que lanza predicciones tan espectaculares que es imposible no prestarle atención. Y su última profecía, lanzada en el podcast «All-In», es la más ambiciosa, radical y aterradora de todas.
Musk ha puesto fecha al fin de la supremacía intelectual humana. Según él, el calendario del apocalipsis (o de la utopía, según se mire) es el siguiente: para 2026, la IA será más inteligente que cualquier ser humano individual. Y para 2030, en apenas cinco años, será más inteligente que toda la humanidad junta.
El plan de xAI: de Grok 4 a los ‘Agentes de IA’
Esta visión apocalíptica no es un simple delirio. Es la justificación de la existencia de su propia compañía de inteligencia artificial, xAI. Musk ha confirmado que ya están trabajando en Grok 4, un modelo centrado en el «razonamiento basado en principios» para reducir las alucinaciones. Y el plan para el año que viene es lanzar una versión aún más potente y dar el salto a los «Agentes de IA», sistemas autónomos capaces de realizar tareas complejas por sí solos. Su hoja de ruta es clara: construir la IA que, según él, nos superará a todos.
El genio del marketing del miedo (y del ‘hype’)
Seamos sinceros. ¿Debemos tomarnos en serio los plazos de Musk? La historia nos dice que es, como mínimo, arriesgado. Este es el mismo hombre que nos prometió la conducción autónoma total en 2018, los túneles que solucionarían el tráfico y una colonia en Marte para ayer.

Sus predicciones audaces son una herramienta de marketing de una eficacia brutal. Al pintar un futuro tan radical y ponerle una fecha tan cercana, consigue varias cosas: genera una atención mediática masiva para sus productos (como Grok), atrae al mejor talento de IA del mundo (que quiere trabajar en el proyecto más ambicioso) y presiona a los gobiernos y a la sociedad para que tomen en serio la regulación de la IA (bajo sus propios términos, por supuesto).
Un futuro inevitable, un plazo de fantasía
La idea de que la IA acabará superando la inteligencia humana es, probablemente, inevitable. La mayoría de los expertos en el campo coinciden en que es una cuestión de «cuándo», no de «si». El problema, y la genialidad de Musk, está en el «cuándo». Ponerle un plazo de cinco años es, casi con total seguridad, una fantasía. Pero es una fantasía útil para sus objetivos. Es una forma de acelerar el debate, de posicionarse como el líder visionario y, de paso, de vender las suscripciones de xAI.
¿Debemos entrar en pánico? No. ¿Debemos prestar atención? Absolutamente. Porque aunque los plazos de Musk sean ciencia ficción, la dirección en la que apunta es muy, muy real.
¿Crees que las predicciones de Musk son realistas o puro marketing? ¿Te asusta o te emociona el futuro de la IA? El debate más importante de nuestro siglo está servido. Déjanos tu opinión en los comentarios y únete a la discusión en Instagram, Facebook y YouTube.
