En la inexorable marcha hacia el silencio eléctrico, de vez en cuando, las grandes marcas nos regalan un último y glorioso grito de guerra. Un homenaje a la gasolina, al ruido y a la furia. Y BMW está a punto de ofrecernos uno de los más espectaculares y exclusivos: la producción del icónico Serie 8 terminará el próximo año, y para despedirlo como se merece, han creado una pieza de coleccionista: la M Heritage Edition.
No es un coche nuevo. Es el canto del cisne. Una edición especial, limitada a solo 500 unidades para todo el planeta, que rinde homenaje al Serie 8 original (E31) de los años 90. Es una bestia moderna vestida con los colores de su abuelo.
Un traje retro para una bestia moderna
La base de esta edición es el ya brutal M850i xDrive Gran Coupé. Pero el toque de distinción está en la paleta de colores, rescatada directamente de los catálogos de los 90. Se podrá elegir entre cinco pinturas icónicas: Rojo Brillante, Azul Mauricio, Negro Cósmico, Verde Oxford y el legendario Púrpura Daytona.

Para rematar el look, todos los modelos vienen con un techo de fibra de carbono atravesado por las franjas tricolores de M y unas llantas especiales de 20 pulgadas. Además, BMW ha incluido de serie el paquete M Sport Professional (frenos mejorados, más detalles en negro), un extra que antes tenías que pagar aparte.

El corazón no se toca: un V8 en peligro de extinción
Bajo el capó no hay sorpresas, y eso es una excelente noticia. La M Heritage Edition mantiene el glorioso motor V8 biturbo de 4,4 litros. Una obra de ingeniería que entrega 523 caballos y 750 Nm de par, acoplado a una caja automática de ocho velocidades y a la tracción total xDrive.
Las cifras siguen siendo espectaculares: de 0 a 100 km/h en 3,9 segundos y una velocidad máxima limitada a 250 km/h. No es el M8 Competition, pero es un Gran Turismo con un empuje y un sonido que, tristemente, están a punto de desaparecer para siempre.


Una pieza de colección (con un precio a la altura)
El interior recibe el tratamiento completo de lujo y exclusividad. Asientos deportivos M en cuero Merino y Alcántara, costuras con los colores de M por todas partes, y una placa en la consola central que te recuerda que no conduces un BMW cualquiera, sino el «1/500». Y para que no tengas que pensar, viene con todos los extras posibles de serie, incluyendo el espectacular sistema de sonido Bowers & Wilkins Diamond.
Pero, ¿cuánto cuesta este billete a la nostalgia? El precio en Estados Unidos es de 131.575 dólares, unos 23.000 dólares más que el M850i estándar. Es el precio que hay que pagar por la exclusividad y por tener uno de los últimos V8 de la vieja escuela.
La producción comenzará a finales de este año, y las primeras entregas llegarán a principios de 2026, justo a tiempo para que sus 500 afortunados dueños disfruten del último rugido de una era que se apaga.

¿Pagarías el sobreprecio por una edición especial como esta? ¿O es una simple jugada de marketing para vender las últimas unidades? El debate sobre el valor de la exclusividad y la nostalgia está servido. Déjanos tu opinión en los comentarios y únete a la discusión en Instagram, Facebook y YouTube.
